La coincidencia entre la visita de Peter Thiel, el creador de Palantir a la Casa Rosada y la prohibición del ingreso de la prensa, motivó algunas suspicacias, pero no mucho más que eso. Se especuló con comentarios sobre el software militar, y hoy, paulatinamente, se pueden sacar algunas conclusiones sobre su funcionamiento y la problemática en el país del norte.
Según un correo electrónico obtenido en su momento por Nextgov/FCW, se supo que Clark Minor, empleado de Palantir desde hace mucho tiempo, iba a ser Chief Information Officer (CIO), nuevo director de información del Departamento de Salud y Servicios Humanos». En la actualidad continua en el cargo.
En ocasiones, el observar un final, por más pequeño que parezca, puede abrir expectativas y llevar esperanzas de que algo nocivo puede ser cambiado.
En el pasado mes de marzo, el sistema de hospitales públicos de la ciudad de Nueva York expuso ante la opinión pública que su contrato de Palantir, de casi 4 millones de dólares, no será renovado en octubre.
Fue por presión del consejo municipal, sumado a las protestas callejeras, las que obligaron a tomar esa decisión. Sucedió luego de que los activistas revelaron pruebas de que es una empresa que construye herramientas de deportación para ICE y que también estaba extrayendo registros de pacientes para obtener más dinero de Medicaid.
Dejando de lado este final, veamos como fue que se inició la “avanzada” de Palantir en los Estados Unidos:
¿Cómo comenzó el vínculo entre Palantir y HHS (Departamento de Salud y Servicios Humanos)?
HHS Protect, es una plataforma de datos de pandemia lanzada en 2020 por el COVID y contaba con una supervisión mínima. A través de Protect, Palantir se incorporó al sistema. Su software Foundry fusionó 187 fuentes de datos, desde el recuento de casos hasta la capacidad hospitalaria, en un sistema centralizado.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. está encargado de los sistemas de almacenamiento de los registros médicos y de seguros de millones de estadounidenses en Medicare y Medicaid.
Así fue como se desarrolló la conexión silenciosa de los datos de salud de EE. UU. También quedó vinculado al HSS ( Hospital for Special Surgery/Hospitalde CirugíaEspecial). HSS es el hospital número 1 en los Estados Unidos para ortopedia, ocupa el puesto número 3 en los Estados Unidos para reumatología y es el mejor hospital de ortopedia pediátrica en Nueva York, Connecticut y Nueva Jersey. HSS tiene sedes en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Florida.
Desde la “incorporación” de Palantir, este se utilizó para conectar todas estas bases de datos en un único sistema de búsqueda durante los años posteriores.
También ARPA-H (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud) quedó bajo el control de un contratista de defensa.
La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud apoya la investigación transformadora que abarca desde lo molecular hasta lo social, con el objetivo de lograr avances en la salud en años, no en décadas.
En el mes de junio de 2024, esta agencia de investigación, la más nueva del departamento de salud de EE.UU. firmó un contrato de 19 millones de dólares con Palantir. Dicha agencia de salud fue remodelada en forma más que similar a la DARPA del Pentágono.
Dicho contrato establece que las finanzas, la estrategia y el rendimiento de la investigación médica más avanzada de los Estados Unidos queda a cargo de una empresa de software militar
CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) y la entrega de 443 millones de dólares
Los CDC se encargan de monitorear la salud pública y desarrollan estrategias para la prevención y control de las enfermedades.
Durante los últimos meses del año 2024, CDC renovaron, en forma subrepticia, sus vínculos con Palantir´por cinco años más. El monto de dicha operación fue de 443 millones de dólares.
El contratista de defensa, su propio software, también quedó a cargo del seguimiento de brotes, la gestión de suministros y la coordinación de emergencias.
En el mes de junio de 2022, el congresista Lloyd Doggett, más otros 19 colegas exigieron a tres secretarios la liberación de todos los documentos sobre el papel de Palantir en los sistemas de datos federales.
Requirieron información sobre si estas herramientas se utilizan para restringir o denegar la cobertura de Medicare y además, si los contratos eludieron las licitaciones competitivas.
Cuando los registros clínicos, historiales de pruebas o información de vacunación se combinan con sistemas de inteligencia artificial, existe un real riesgo de identificación y persecución de personas vulnerables y este software militar puede claramente ser empleado para ello.
El peligro de que datos sanitarios se utilicen para perseguir a personas requiere respuestas multidisciplinares que no parecen estar perceptibles: políticas claras, controles técnicos avanzados, cumplimiento regulatorio y transparencia operativa. Las empresas tecnológicas tienen la responsabilidad de ofrecer alternativas que permiten extraer valor legítimo del dato sin sacrificar derechos fundamentales, mediante aplicaciones a medida, buenas prácticas de ciberseguridad y arquitecturas cloud seguras. Nada de esto está previsto y por lo que se puede apreciar desde la firma de los acuerdos, esto está totalmente desdibujado.
En junio del año pasado, diversos analistas advirtieron que la vigilancia de Palantir sobre los estadounidenses va a endurecer todavía más la persecución de la administración Trump de quienes se manifiesten en contra del genocidio en Gaza etiquetándolos de «antisemitas» o hasta de «terroristas».
The New York Times también informó que Palantir, el contratista militar y de software centrado en IA, ha ampliado su “trabajo en todo el gobierno federal en los últimos meses” después de que el presidente Donald Trump le hubiera encomendado la tarea de crear “retratos detallados” o una identificación digital de los estadounidenses “que podría fusionar fácilmente datos sobre los ciudadanos en todas las agencias”, como el IRS (Servicio de Impuestos Internos), el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Salud y Servicios Humanos, la Administración del Seguro Social y el Departamento de Educación.
Con todos estos antecedentes de control social y contratos turbios en su país de origen, ¿qué puede aportar de bueno Palantir para nuestro país?

