Entrevista a la Dra. en Comunicación, Noor Jiménez Abraham, a propósito de su libro de reciente publicación «Cuéntale al mundo sobre nosotras», fruto de sus viajes a Palestina entre los años 2017 y 2020
Antes del fin de año pasado conversamos con Noor para redactar unas líneas a modo de presentación de su libro, publicado por editorial Sudestada, pero sentimos que debíamos coordinar un encuentro para conversar más in extenso sobre toda esta tremenda y casi desconocida por nosotros, realidad que padece y con la cual intenta desarrollarse el pueblo palestino y sus mujeres muy en particular.
A continuación ofreceré algunos pasajes de las definiciones que una siempre entrañable Noor ofreció durante este reportaje bajo la serena geografía de Ciudad Jardín. Acaso como un prefacio para que puedan escuchar, y aprender de los testimonios que recogió Noor en sus tres viajes a Palestina previo a la pandemia, y que los profundiza a lo largo de la conversación que compartimos abajo.
Miradas, experiencias, resistencias y definiciones
«Fui a Palestina para trabajar cuestiones de Género por un pedido de una organización feminista de allá, cosa que está en las antípodas de lo que aquí se cree que se puede encontrar en Palestina. El proyecto era de Cancillería, de la Dirección de la Mujer, que ya no existe, pero en aquel momento sí, en el 2017 con la representación argentina en aquel territorio, es decir, la REPAL… se desconoce tanto lo que pasa allá… que dejé de leer los informes de Naciones Unidas antes de viajar, porque de lo contrario, no iría, ya que eran… difíciles. Me informé de todos los temas, por el estigma que hay respecto a las mujeres de allá, y lo poco que se sabe en general» arremete Noor.
Descubrir, conocer y aprender
Advierte la autora del libro que se encontró «con que tienen mucho recorrido feminista… mujeres que estudian, trabajan, defienden su lugar, militan, saben dónde están paradas… pero encontré el tema de la ocupación israelí como algo transversal. Cada dos palabras que decían, una era acerca de la ocupación, por sobre cuestiones inherentes al machismo. El eje central es la ocupación que atraviesa a toda la vida social».
El drama de una ocupación de carácter colonialista
En una reunión en la localidad de Hebrón, nos comenta Noor, con mujeres emprendedoras, éstas le comentaban «cómo los colonos israelíes les espantaban a los clientes, o las amenazaban, o las agredían cuando ellas van a las mezquitas… y están las llamadas Detenciones Administrativas que hace el ejército de ocupación israelí, en el cual no importa nada, ni género, ni edad, te ponen presos en condiciones horribles… y después queda el estigma para esas mujeres que fueron detenidas, porque queda la sospecha si acaso las violaron, las manosearon o lo que sea de parte del ejército israelí. Aún así, en aquella reunión donde recibí tantas muestras de cariño, una mujer desde el fondo, se paró y me dijo ´Tell the world about us´(Cuéntale al mundo sobre nosotras), que es el título del libro, porque prácticamente el periodismo no hablaba de lo que pasaba allá. Sólo llega a occidente la palabra de Israel y de los Estados Unidos» remarca.
«Mi segunda visita ya fue durante mis vacaciones, había hecho amistad con varias personas, muy cálidas, y me fui nuevamente a Palestina, ya con la idea de escribir este libro. Son personas muy especiales: cantan, bailan, se ríen, te dan comida, son cariñosos, viven el día porque no saben qué va a pasar mañana. Pero si no tuvieran esa fuerza, ¿Cómo seguirían adelante? Les matan a su gente, les roban la tierra, los dejan con daños psicológicos, pero siguen diciendo ´esta tierra es nuestra´. Esa es la magnitud de la fuerza que poseen esas personas. Dejan de lado la prioridad personal en aras de pensar en esa tierra y en su gente», nos revela Noor.
La sensación de estar en un Ghetto
Lamenta Noor que no pudo llegar a Gaza, «fue imposible. Desde hace años los encerraron de un modo que ya no podían salir no por cuestiones de salud, no podían trabajar ni explotar sus mares, ni desarrollar el turismo, los derechos humanos no se tenían en cuenta y cada dos por tres les bombardeaban una mezquita o una escuela. Y eso no es nada reciente. Uno de mis contactos previos a estos viajes, fue con el ´Women´s Boat To Gaza´ eso fue un año antes de mi primera llegada a Palestina. No las dejaron llegar, obviamente. Y ojo, que esas restricciones habituales en Gaza también pasan en Cisjordania, donde no está todo tan exacerbado, pero ahí están los colonos, que les quitan tierras a gente de Palestina para ir llenando esos espacios de israelíes» me comenta Noor, con la elocuencia de quien ha estado conociendo los hechos en toda la intensidad de la vida diaria en el centro del conflicto.
Esto se reduce a una contundente afirmación de la autora del libro que recomendamos ampliamente: «Palestina era de Palestina. Y la gente que vivía ahí era palestina. Israel quiere a toda Palestina, y no conforme con esa idea, también los quiere echar a todos sus habitantes».
Como contrapartida, Noor me aportó mucha mayor claridad en esta problemática al señalarme que ella ha participado de manifestaciones organizadas por diferentes pueblos europeos, como los casos de Irlanda y España, donde mayoritariamente esas sociedades están a favor de Palestina, e incluso sus actuales gobiernos también emiten gestos favorables en dicha dirección.
El atropello y la humillación como norma cotidiana
«Imagináte lo que es vivir así: el soldado israelí se le desnuda a las mujeres palestinas que necesitan cruzar por ese lugar («checkpoint»). Y si los denunciás, terminás presa. Taxistas me han dicho que los llaman por la aplicación, llevan a la gente, y cuando llegan a destino, les dicen ´no te voy a pagar porque sos árabe´. Y se lo tienen que aguantar. No es cierto que convivan: Tienen que transitar por otras calles, tienen otros derechos…» subraya.
Colonialismo… y más
«Para los palestinos, Nelson Mandela es un referente, también consideran un líder al Che Guevara, en la organización tenían estatuas y fotos de esos líderes en los cuales se sienten representados. Y se identifican con lo que soportó la población en Sudáfrica en tiempos del Apartheid» señala.
Del laicismo a la religiosidad
«Palestina hasta hace algunos años fue un país laico en la época de Yasir Arafat, pero con todas estas presiones constantes, mucha gente volvió a la religión. Hay distintas formas de pensar en Palestina, algunas mujeres se sienten más seguras dentro de una vida organizada con parámetros tradicionales, y otras no. Otras viajan, estudian, se exponen… y muchas mujeres se les plantan a los soldados israelíes, porque les llevan sus esposos, sus hijos, y ellas quedan a cargo de todo. Y también llevan la militancia adelante, y les muestran ese ejemplo a sus hijos. Son mujeres muy aguerridas» afirma con inocultable orgullo. Luego advierte que «muchas feministas en occidente, y acá en Argentina, hablan desde el prejuicio y los estereotipos, sin conocer la realidad del lugar. Si señalás cuestiones sin analizar el contexto, mirá, también vas a ver en Cuba chicas jovencitas con hombres mayores, porque quieren acceder a otras cosas. Y también lo vas a ver acá mismo. Pero si el hombre grande tiene plata, es occidental y es blanco, no parece que eso sea un horror. Sólo es un horror si sucede allá. Yo hablé con ellas, y me decían que esa es la oportunidad que poseen para estudiar, la familia no puede alimentarlas ni mantenerlas, y la única libertad que van a tener, es si estudian. No las venden; está pensado para darles un elemento más para que después puedan ver qué hacen de sus vidas. Porque de hecho muchas, después, se separan, pero ya con un título, pudiendo viajar al exterior, con otras armas. Acá se habla de estas mujeres desde un estereotipo terrible que hay acerca de todo el mundo árabe. Y la realidad es que son gente que te enternecen todo el tiempo» sintetiza.
El desafío, y el deseo
«Todos podemos hacer algo por Palestina. Está en nuestras manos lograrlo. No dejemos de hablar de todo esto. Estemos alerta. Que los otros sientan que no pueden hacer con el mundo lo que ellos quieren, porque estamos hablando de seres humanos. Podemos y debemos intentar ponernos en los zapatos del pueblo palestino. Ellos soportan un contexto inimaginable para nuestra realidad» me señala Noor, ya debo admitir, con las emociones de ambos a flor de piel.
Y cierro con este bello deseo de la escritora y comunicadora, que lo hago extensivo desde el corazón de quien redacta estas líneas:
«Quiero concretar mi sueño de volver, esta vez poder llegar a Gaza. Y que Gaza esté habitada por población palestina. Inshallah (*)»
* «Si Dios quiere»
Para adquirir el libro «Cuéntale al mundo sobre nosotras», visitá Librería Sudestada, Tucumán 1533 CABA, o consultá telefónicamente al 11 4840-3924




