Se trata de una obra financiada de manera conjunta por la Provincia y el Municipio que demandó más de 623 millones de pesos.
El proyecto sumó tres aulas nuevas, áreas administrativas y un espacio pedagógico, además de tareas generales de mejora edilicia. Las autoridades aprovecharon la jornada para poner en marcha el Ciclo de Intensificación 2026, destinado a estudiantes que necesitan reforzar contenidos antes del inicio del ciclo lectivo.
Durante la recorrida, Axel Kicillof defendió la decisión de adelantar el comienzo de clases y remarcó que la inversión en infraestructura escolar es una señal concreta de apoyo a la educación pública, incluso en un contexto de tensiones gremiales. Según sostuvo, mientras la Nación reduce la presencia estatal, la Provincia apuesta por ampliar escuelas y sostener recursos para el sistema educativo. La postura no es menor: vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre cuál debe ser el rol del Estado en la formación de las nuevas generaciones.
Por su parte, el intendente Pablo Descalzo destacó el trabajo conjunto y el aporte de la comunidad para concretar la obra, subrayando que mejores condiciones edilicias se traducen en más oportunidades para los estudiantes.
No obstante, para otros sectores consultados por este medio, la discusión excede los ladrillos: ¿alcanza con invertir en infraestructura para garantizar calidad educativa, o es necesario revisar de fondo el modelo y los resultados del sistema?
Esta inauguración, a todas luces, celebra un avance, pero también puede servir a modo de invitación a cuestionar si estas políticas provinciales vienen resultando suficientes, o si representan un primer paso hacia el abordaje de mayores desafíos, que incluyan revisiones en el modelo educativo.
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