En las últimas semanas participamos en diferentes discusiones acerca de la autorización para “volver” a utilizar glifosato en el cultivo de la yerba mate a partir de cambios en la legislación en la provincia de Misiones.
Como el gran director y compositor de tango de Aníbal Troilo, el glifosato podría decirnos “Alguien dijo una vez que yo me fui de mi barrio… ¿Cuándo? ¿Pero cuándo? …si nunca me fui, siempre estoy volviendo “
El glifosato es un herbicida desarrollado por la empresa Monsanto hacia fines de los años sesenta y que se lanza al mercado primero en Estados Unidos y luego en Europa hacia mediados de los años ’70. En la provincia de Misiones se utiliza desde 1.990.
Se trata de un herbicida total, mata a todos los vegetales, dado que, absorbiendo por las hojas, se transporta hacia las raíces y tallos subterráneos por la savia, interrumpiendo la actividad de la clorofila, con ello la elaboración de alimentos por parte de la planta. Su accionar deriva en un bloqueo del crecimiento vegetal y muerte de los tejidos.
En Argentina, 110 empresas lo han registrado para uso agropecuario y en jardines domiciliarios, siendo las principales: Atanor, syngenta, Bayer, corteva, adama e YPF. Este herbicida es utilizado bajo diferentes modos de uso en los cultivos de soja, maíz, trigo, hortalizas, frutales, tabaco, yerba mate y árboles exóticos.
Este plaguicida, incluido en la lista de plaguicidas altamente peligrosos, se halla prohibido en 12 países, aspecto que demuestra su carácter de peligroso en la salud socioambiental. Entre las enfermedades a la exposición del glifosato se hallan el desarrollo neurológico anormal, incremento en la incidencia del linfoma no – hodking, afección en la placenta humana con probable incidencia en el desarrollo de abortos. También puede actuar en la división celular con una posible incidencia en la aparición cánceres.
En la provincia de Misiones, la Ley VIII Nº 103/23, denominada “Promoción de la Producción de Bioinsumos”, sancionada originalmente en junio de 2023, prohibió la utilización del herbicida Glifosato. A partir de entonces se inició una amplia discusión acerca de los procesos de transición y las posibilidades de reemplazo de este producto, ya por otros plaguicidas, como por estrategias y prácticas agroecológicas.
En su artículo 7° esta Ley establece “Se prohíbe la utilización del glifosato, sus componentes y afines en toda la provincia. Se establece que esta prohibición entra en vigencia luego de dos (2) años desde su publicación oficial a los efectos de una transición progresiva del cambio cultural de los sistemas productivos actuales implementado a partir de la Ley XVI – N° 124 hacia métodos más amigables con el ambiente” (digestomisiones.gob.ar, 2024)
A partir de esta sanción, productores yerbateros, tealeros, tabacaleros, forestales y de otros sectores de esta provincia, junto a una docena de entidades del agro y la producción, reclamaron que el gobierno misionero derogue o frene la prohibición total de utilizar el glifosato. A su vez, alertaron que no se desarrollaron las alternativas en bioinsumos que promete la provincia.
El gobierno de Misiones alentó la radicación de la empresa Agrosustentable, instalada desde 2022 en el Parque Industrial de Posadas, y que recibe enorme apoyo oficial.
En este sentido, desde el gobierno provincial se promovió la utilización y distribuyó de manera gratuita un herbicida biológico que no contaba con la aprobación del servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria.
La denuncia fue realizada por el diputado provincial Miguel Nuez:
“El Gobierno de Misiones fue denunciado penalmente ante la Justicia Federal por haber utilizado recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET) para la adquisición de un bioherbicida que no cuenta con la aprobación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).El legislador sostuvo que se habrían destinado al menos 500 millones de pesos del FET para la adquisición de un herbicida que se promocionó en Misiones como el reemplazo del Glifosato, pero ahora se sabe que recién está en etapa experimental y su aplicación debería estar restringida a una superficie no mayor a las 40 hectáreas. El diputado no tiene dudas que detrás de la decisión del Gobierno de prohibir el uso del glifosato en la producción agropecuaria de Misiones “hay un negociado”, sobre todo por la celeridad con la que la firma consiguió las aprobaciones de los diferentes ministerios provinciales para así poder distribuir en las chacras sus productos… en ese sentido, destacó que desde SENASA dijeron que el proceso de análisis y aprobación de un nuevo herbicida lleva una década, ya que son muchas las pruebas que deben realizarse”.(Diario clarín , 2024) (1)
Finalmente, la normativa no se aplicó: “…esta medida buscaba instaurar una transición progresiva hacia métodos ecológicos, pero su entrada en vigencia fue postergada por 5 años mediante el Decreto N° 1608/24” (apicofom.org.ar, 2024)(2)
Recientemente, la legislatura provincial eliminó la prohibición del glifosato en el territorio de la provincia, habilitando su utilización bajo las normativas de registro y uso determinadas por las normativas nacionales establecidas por el servicio nacional de calidad y seguridad alimentaria.
Con el cambio de la Ley de Bioinsumos, quedó eliminado el artículo que prohibía expresamente el uso de glifosato, sus componentes y productos afines. Al desaparecer la prohibición provincial, los productores pueden recurrir nuevamente al glifosato cuando el producto esté autorizado para el uso correspondiente y se cumplan las condiciones establecidas por la normativa nacional(economía Sustentable, 2026) (3).
Más allá de los cambios en las normas, los idas y vueltas, el herbicida glifosato nunca dejó de utilizarse en la provincia de Misiones. Esta situación es parte de decisiones políticas relacionadas con una falta de compromiso y de asignación de recursos económicos a fin de realizar los monitoreos, evaluaciones y controles pertinentes.
Diversos estudios demuestran el efecto del glifosato en la salud socioambental. Por ejemplo, una investigación de Brovini et al. (2021) pone de manifiesto que la normativa argentina actual para glifosato en aguas superficiales se encuentra desactualizada y no garantiza la protección de los ecosistemas acuáticos.
Este trabajo, publicado en Environmental Science and Pollution Research, realiza una revisión sistemática global sobre las concentraciones de glifosato en cuerpos de agua dulce superficial y evalúa el riesgo ecotoxicológico para los organismos acuáticos.
En el mapa de producción científica sobre monitoreo ambiental de glifosato in situ, Argentina ocupa el segundo lugar global en número de publicaciones (representando el 17.3% de los estudios mundiales, solo por detrás de Estados Unidos con el 21.3%).
El estudio destaca datos críticos sobre la presencia de este plaguicida en el territorio argentino, donde se registró la concentración ambiental de glifosato más alta reportada en la literatura global analizada (105.000 ugL-1) y fue en la provincia de Entre Ríos durante la época de lluvias (Sasal et al., 2017)(4) .
En otro trabajo, Mac Loughlin et al. (2021)(5) investigó la presencia, distribución y riesgo ambiental de más de 40 plaguicidas (herbicidas, insecticidas y fungicidas) en la cuenca del arroyo Carnaval, un pequeño curso de agua periurbano rodeado por producción hortícola intensiva en La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.
Entre los hallazgos más destacados, el glifosato y su metabolito de degradación, el AMPA, resultaron ser los plaguicidas detectados con mayor frecuencia, apareciendo en más del 80% de las muestras de todas las matrices y alcanzando una frecuencia del 100% en los sedimentos de fondo para el AMPA.
Las concentraciones registradas resultaron sorprendentemente comparables a las encontradas en zonas dominadas por cultivos extensivos de transgénicos. Esto confirma que el glifosato se utiliza ampliamente en la horticultura para la preparación del suelo y el control de malezas alrededor de los invernaderos, comportándose como un contaminante «pseudopersistente» en el ecosistema acuático debido a sus aplicaciones continuas.
Por su parte, en una investigación realizada en el distrito de Pergamino en Buenos Aires, la investigadora Virginia Aparicio, del INTA, detectó hasta 18 agrotóxicos en el agua consumida en barrios como Villa Alicia, Tuard Kayad y La Guarida, incluyendo glifosato, atrazina, imidacloprid, acetoclor, clorpirifos y 2,4 D, entre otros.
Un informe de las Madres de Barrios Fumigados y Naturaleza de Derechos alertó que el 44% de los químicos encontrados son agentes cancerígenos y el 39% disruptores endocrinos.
“Un informe pericial del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) dio cuenta de la reducción de moléculas de sustancias de plaguicidas en muestras de agua de Pergamino, luego de que el juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, dispusiera en septiembre de 2019 a pedido del fiscal Matías Di Lello una medida cautelar de restricción de aplicaciones en una zona de exclusión de 1095 metros en torno de aquella ciudad del norte de la provincia de Buenos Aires” (agenciatierraviva, 2020)(6).
En otra investigación, esta vez realizada en el distrito de Exaltación Salud, los vecino /as difundieron un informe científico que da cuenta de la contaminación ambiental producida por el uso de agrotóxicos por los capitalistas del agro. El estudio fue realizado a partir de muestras de suelo tomadas por la Policía Ecológica en Exaltación de la Cruz en 2022.
A partir de estas muestras, el laboratorio del INTA Balcarce ha verificado la presencia de múltiples partículas de agrotóxicos en dos barrios del distrito, Comarca del Sol y Los Cardales. En el caso de Comarca del Sol se detectaron cinco agrotóxicos: glifosato, tetrametrina, metolaclor, atrazina y Atz-OH (metabolito de la atrazina).
En el casco urbano de Los Cardales, una de las localidades más densamente pobladas del distrito, se hallaron 10 agrotóxicos en el patio de una vivienda: glifosato, AMPA (metabolito del glifosato), piperonil butóxido, clorpirifos (actualmente prohibido), tetrametrina, imidacloprid, atrazina, Atz-OH (metabolito de la atrazina), epoxiconazol y metolaclor.
Esto cuando en Exaltación de la Cruz está vigente una medida cautelar que prohíbe las fumigaciones terrestres a menos de 1.000 metros de los centros poblados o de las escuelas rurales, mientras que las fumigaciones aéreas están prohibidas en todo el territorio por una ordenanza municipal. Ambas medidas fueron arrancadas a los poderes de turno mediante la lucha y la movilización popular”. (Prensa Obrera, 2025)(7)
Estos estudios nos indican que la yerba mate, parte esencial de nuestras costumbres y alimentación, puede estar contaminada con glifosato, produciendo alteraciones en nuestros cuerpos, daños en la salud más allá del tiempo en que tarden en manifestarse.
Es necesario poner la preservación de la salud socioambiental por encima de los intereses económicos, lograr su prohibición y reemplazo por estrategias agroecológicas en el manejo de las hierbas silvestres.
Fuentes consultadas:
[1] https://www.clarin.com/rural/misiones-denuncian-compra-producto-aprobado-organismo-oficial_0_Qb3cl3Ompw.html
2 https://apicofom.org.ar/se-aplazo-por-5-anos-la-ley-que-prohibia-el-uso-de-glifosato/
4 Brovini EM, Cardoso SJ, Quadra GR, Vilas-Boas JA, Paranaíba JR, Pereira RO, Mendonça RF. Glyphosate concentrations in global freshwaters: are aquatic organisms at risk? Environ Sci Pollut Res Int. 2021 Nov;28(43):60635-60648. doi: 10.1007/s11356-021-14609-8. Epub 2021 Jun 23. PMID: 34160765.
5 Mac Loughlin TM, Peluso ML, Marino DJG. Multiple pesticides occurrence, fate, and environmental risk assessment in a small horticultural stream of Argentina. Sci Total Environ. 2022 Jan 1;802:149893. doi: 10.1016/j.scitotenv.2021.149893. Epub 2021 Aug
28. PMID: 34474294.


