Se trata del arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge García Cueva quien abrió las puertas de la iglesia ubicada a metros de Casa Rosada para alimentar a quienes se acercaban.
El comedor comunitario funcionó en el pasillo de la iglesia en la noche del miércoles. «No hay mayor pobreza que la indiferencia», sostuvo.
Durante el Tedeum del 25 de mayo, cuando lo tuvo enfrente al presidente Javier Milei, García Cuerva exigió hacerse cargo de las responsabilidades «sin echar culpas como adolescentes».
La relación entre la Iglesia y el Gobierno está en conflicto a raíz de la falta de entrega de alimentos, motivo por el cual salieron eyectados varios funcionarios y hasta está en duda la continuidad de la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
«Nuestra gente está haciendo un esfuerzo muy grande. No podemos nosotros hacernos los tontos: hay que acompañar con hechos y no sólo con palabras ese enorme esfuerzo», sostuvo García Cueva frente al Jefe de Estado.
