Los debates sobre el tema están más calientes que nunca y en la mayoría de los casos totalmente tergiversados.
- Lo primero que se escucha es hablar a favor o en contra de la “ideología de género”. Bueno tal cosa no existe.
Las teorías que cuestionan el orden social hetero normativo no son una ideología en sí mismas, o sea no cuestionan el desarrollo general de la vida social. Así se puede escuchar a personas de distintas posiciones políticas defender el derecho al aborto o el matrimonio igualitario.
Los marxistas en general, cuando quieren construir una posición ideológica sobre el tema, hablan de “género y clase” incorporando o fusionando la lucha feminista con las reivindicaciones de la clase obrera.
2. Otra cuestión muy común entre los anti feministas es decir que el cuestionamiento al hetero normativismo es propia del marxismo e incluso que los revolucionarios socialistas se ocultarían detrás de las reivindicaciones feministas.
Bueno sería que mostraran alguna declaración o pronunciamiento de alguna organización marxista en ese sentido, porque simplemente no las van a encontrar, salvo claro que se recurra a la teoría de la “conspiración secreta” u otras similares.
También los anti derechos, fascista de cotillón, podrían -siguiendo su línea de análisis- acusar de comunistas a los pueblos originarios de nuestra américa. En donde no se registra en ninguna de sus etnias discriminación ni persecución a las disidencias sexuales.
3. Entonces es bueno pensar de qué hablamos cuando nos referimos a teorías críticas sobre el género. Estas teorías cuestionan el “llamado orden natural” por el cual existe una primacía masculina en todos los ámbitos de la vida.
Así hay trabajos para hombres y otros para mujeres, vestimenta arreglo personal y por supuesto relaciones sexo-afectivas únicas.
Estos roles asignados a partir de la biología, la historia ha demostrado que han ido variando. Vale recordar que en nuestro país las mujeres fueron asumiendo roles distintos según el desarrollo social y adquirieron derechos políticos recién en la década del 50 del siglo pasado, por dar un ejemplo.
4. Las teorías más modernas en el sentido del género van a plantear el género como una «actuación» reiterada que se realiza en función de cierta convención social preexistente.
Así lo expresa la conocida pensadora Judith Butler: el género es social y no biológico.
5. Los Marxistas y el género.
A mi entender el marxismo está en deuda con las políticas de género. Muchos partidos populares se declaran feministas, y si no fuera por la lucha de las compañeras, esta definición no pasaría de los papeles.
La comunista feminista Fanny Edelman lo expresaría con claridad cuando, a partir de la experiencia soviética, dijera “Las leyes del socialismo consagran la igualdad entre el hombre y la mujer, pero muchas veces eso no se verifica en la vida cotidiana”.
Ni qué hablar de las disidencias sexuales, recién después de cuarenta años de revolución, el código de familia cubano reconoció la existencia de familias que no se ajustaban al modelo heteronormativo. Igual esto es un paraíso ante el infierno de esta nueva derecha que nos gobierna, homofóbica y misógina.
Vayan estas líneas en reconocimiento a la lucha de Lohana Berkin y Diana Zacayán, que se atrevieron a ser quienes querían ser.
