Muchos dirigentes y dirigentas hoy apelan al término «fascistas» a todo lo que circula alrededor de Javier Milei, y de allí al intento de construcción del antifascismo.
La realidad es más compleja que ese análisis binario.
Andan por allí escondidos los fallidos intentos por hacer una autocrítica de lo que nos ha pasado, de los niveles de responsabilidad por la disgregación existente, pero por sobre todo de la desastrosa construcción política que supimos conseguir.
Esta situación deja expuesta, también, nuestra incapacidad para leer lo que estaba sucediendo, que continúa aún, a la luz de los hechos.
Subidos a la denuncia a todas las medidas imperiales que recorren el continente y el mundo, a los bloqueos y a las resistencias heroicas de los pueblos latinoamericanos, aquí preferimos entonar tambores de lucha… cuando en realidad no podemos juntarnos cuatro organizaciones para armar un modesto partido al truco.


Coincidencias totales….