Se dice que tarde o temprano la verdad sale a la luz. En esta ocasión, como en otros casos, la verdad acabó por revelarse gracias a Wikileaks.
Las noticias falsas o la manipulación de la información son comentarios que, en general, han circulado a “sotto voce”. Roberto seguía siempre el mismo canal de noticias porque en él escuchaba lo que quería oír. Sin pensar que funcionaba así porque había sido influenciado a través de los años. Todo lo que el canal difundía era verdadero porque “lo había dicho la tele”. Los rumores sobre que ciertos periodistas o medios recibían dádivas para (des)informar como lo hacían, no podían ser verdad.
En la actualidad, la información puede emplearse para dominar a una sociedad o hasta como un arma de guerra. Laura Jane Richardson, general retirada de cuatro estrellas del ejército de los Estados Unidos era, por entonces, la comandante del Comando Sur de Estados Unidos. En 2022, había pedido fondos al Congreso de su país para contrarrestar una supuesta «amplia campaña de desinformación» rusa en América Latina. Refiriéndose a los medios Sputnik Mundo, “RT en español” y Telesur, había expresado: “No practican el periodismo de justificación o de verificación. Difunden desinformación. Debemos hacer algo en la región que sea muy específico, que promulgue las democracias y cómo las democracias benefician a la gente», agregó.
Pues bien, ese “hacer” ya lo habían hecho. En la actualidad, Wikileaks investigó y difundió que Usaid (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) suministró casi 500 millones de dólares de dinero público a una ONG llamada “Internews Network”. Esta ONG tejió una red mundial que promueve la censura y el control de los medios de comunicación del mundo entero. Su presupuesto le ha permitido “colaborar” con más de 4.200 medios de comunicación en todo el mundo, llegando a una audiencia de 778 millones de personas. Al mismo tiempo, se encargó de adiestrar a más de 9.000 periodistas para hacerlos sumisos a los dictados del poder global.
Dicho presupuesto se ha duplicado desde 2016. El 87% de sus fondos, los recibe del gobierno de Estados Unidos a través de la Usaid, así como también de gobiernos europeos. La Fundación Ford, de Bill Gates y la Open Society de George Soros, entre otras, también realizan sus aportes. Tiene una amplia relación con la Fundación Clinton.
Internews Network se asoció con Soros en 1994, durante el asedio de Sarajevo, para establecer la Balkan Media Network, promoviendo ciertos medios de desinformación en la antigua Yugoslavia. Durante la pandemia de Covid, creó “One Health”, una prolongación de la red para Latinoamérica y España. Su tarea era la “formación” de periodistas con el fin de lograr un discurso uniformado en temas como salud, desastres ambientales y otro tipo de calamidades parecidas.
Internews Network (IN) opera en más de 30 países. Sus principales oficinas se ubican en EEUU, Londres, París. También se asienta en sedes regionales como Kiev, Bangkok y Nairobi. Casualmente, estas ubicaciones corresponden a puntos de conflicto geopolíticos donde la influencia occidental es muy disputada.
Por una de esas casualidades permanentes, en el sitio web de Internews Network las biografías de los miembros de la Junta Directiva han sido eliminadas. Pero para quienes quieran verlas, aún se encuentran disponibles en http://archive.org.
Dicha junta, la copresiden el demócrata Richard J. Kessler (especialista en seguridad) y Simone Otus Coxe, filántropa, cofundadora del medio de noticias de centro-izquierda CalMatters y esposa del multimillonario capitalista de riesgo y miembro del consejo de Nvidia, Tench Coxe, ambos importantes donantes demócratas.

Su presidenta es Jeanne Bourgault, quien trabajó desde la embajada estadounidense en Moscú a principios de la década de 1990 (período posterior a la reciente desintegración de la U.R.S.S.), donde estuvo a cargo de un presupuesto de 250 millones de dólares. También estuvo presente en otras revueltas o conflictos en momentos y lugares críticos. Luego pasó formalmente, tras seis años en USAID a Internews Network (IN). También trabajó en Wired, The Guardian y otros medios de comunicación corporativos, de modo tal que se difuminen los límites entre operaciones gubernamentales y el llamado periodismo independiente.
En 2023, con el apoyo de Hillary Clinton, Bourgault lanzó un fondo de 10 millones de dólares en la Clinton Global Initiative (CGI).
En su intervención en el anterior evento globalista de Davos, Bourgault sostuvo que los anunciantes globales deberían priorizar el gasto en “buenas noticias”. Debiéndose entender, por ello, que había que presionar a las empresas para que gasten exclusivamente en medios corporativos financiados por la USAID. Y que, en forma paralela, redujeran el gasto en sitios web de medios alternativos que no promovieran la propaganda estadounidense.
Confesó que era partidaria de las “listas de exclusión” de la publicidad como forma de presionar para silenciar lo que ella considera como “desinformación”. Dijo que “la desinformación genera dinero y debemos seguir ese dinero”
Internews Network, tiene con nombres no relacionados, no menos de seis subsidiarias. Una de ellas con sede en las Islas Caimán. A partir del año 2008, al comenzar a regir los registros electrónicos, más del 95% del presupuesto de IN ha sido proporcionado por el gobierno de los EEUU.
Internews afirmó al presentar su Formulario 990 para justificar sus actividades “ser una organización internacional sin fines de lucro cuya misión es empoderar a los medios locales en todo el mundo para brindar a las personas las noticias y la información que necesitan”.
En realidad, IN tiene como objetivo controlar una matriz de medios y garantizar que solo se acuerde con la propaganda estadounidense. Esa matriz de medios controlados por IN se extiende por todo el mundo, mintiendo sobre las guerras, los orígenes del civil, las vacunas, etc. y sigue la lista. Y por encima de todo, siendo financiada por los contribuyentes estadounidenses, aunque estos no se hayan enterado.
Durante años, han facilitado la vida de los televidentes, de los receptores de la información. No solo les evitan lidiar con el pensamiento crítico, sino que también les aligeran la actividad de pensar. Lograron desinteresarse de la opinión pública, ya que trabajaron para moldearla de acuerdo con sus propias expectativas. No resulta demasiado difícil evitar contagiarse de lo que propalan. Solo hay que intentar tener un pensamiento propio, dejando de lado la cultura del facilismo…


