Nuestra historia nacional es un largo período canallesco y miserable de violencia y corrupción interrumpido por breves lapsos de dignidad.
Los que hicieron lo posible porque la Argentina sea un estado nacional con autonomía política, que asegure una vida digna para todos sus habitantes, fracasaron.
Somos un estado fallido.
La Patria es ahora una colonia gobernada por delincuentes y será muy difícil volver a ver un Estado de Bienestar con la salud, educación, trabajo y una vejez digna para todos.
El tiempo de los degenerados y estafadores está a la vista de todos, mientras una mayoría infantilizada y hambreada en partes iguales es impotente porque no hay nada ni nadie a la vista que muestre otro camino que no sea el del sálvese quien pueda.
La llamada clase política, salvo raras excepciones, carece de dignidad y de patriotismo para torcer el rumbo de este saqueo perpetuo.
Pobre Patria nuestra.

Por c2002403

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