Una de las novedades más sobresalientes en lo que va del presente año para la comunidad de Morón norte, son los trabajos de recuperación y puesta en valor que se han venido realizando en la plaza de la Cultura, y que incluye además de su embellecimiento, arreglo de asfaltos dañados en las cercanías, actividades y eventos artísticos los fines de semana. Muchos se preguntan cómo se ha reestructurado la cuestión de los manteros. Acá te lo comentamos, desde la propia voz de trabajadores informales del lugar.
En diálogo con algunos trabajadores de la Economía Popular, aclararon que los feriantes pagan monotributo social “lo cual ayuda a que tengamos una obra social como cualquier trabajador formal, y que aportemos para nuestra jubilación”. En tanto advirtieron como era de esperar, que como toda transición, esta reestructuración del espacio público en la plaza de la Cultura fue “compleja… venimos conversando de nuestra parte, con la mira puesta en cuidar nuestros puestos de trabajo. Al principio nos garantizaban 50 puestos que fueron aportados por el Movimiento (Evita). Y como en toda situación de reordenamiento de espacios públicos, fue algo caótico, pero sin violencia”.
Asimismo, días atrás conversamos con Lorena, una de las históricas coordinadoras de los manteros agrupados en la UTEP, y nos comentó que, como parte de esta renovación y ordenamiento general de la plaza, la municipalidad realizó un empadronamiento para delimitar los nuevos feriantes que dispongan puestos a partir de ahora. En tal sentido, el objetivo es que los puesteros pertenezcan al municipio de Morón, en tanto los otros manteros, si bien en un principio se habían corrido a la calle Salta, posteriormente –y ella resalta “sin represión”- fueron sacados de allí. Los puestos disponibles para ofrecer productos en la plaza se incrementaron a 97 y se les otorgó la identificación correspondiente a los 97 feriantes, por lo cual desde ahora son vendedores legalizados por el municipio.
“Nuestro objetivo sigue siendo defender la mayor cantidad de puestos de trabajo que podamos” remarca Lorena, en tanto pone énfasis en que este accionar del municipio local “verifica que cada municipio puede reordenar la cuestión de los manteros sin necesidad de hacer perder fuentes de trabajo del ámbito de la economía popular, en medio de esta crisis terrible. Hay miles y miles de familias en todo el país que están subsistiendo con esta alternativa de trabajo”.
Por otra parte, cabe destacar que el Banco de la Provincia de Buenos Aires también se involucró en el mejoramiento de dicho espacio público, aportando los juegos que fueron colocados en la misma. “Esto demuestra que cuando el Estado dice presente, y quiere arreglar bien las cosas, sin dañar el trabajo del otro, lo puede hacer aunque ello demande algo de tiempo y paciencia en la transición”, completó el testimonio de la feriante.


