Actualmente vivimos una continuidad, acaso abrumadora, de la marcada tendencia que signó por completo al 2025, y es que todos los ejes políticos y económicos están dominados por las iniciativas oficialistas.
Desde la reforma laboral, la baja en la edad de imputabilidad penal, la ley de Glaciares, la subordinación total hacia los Estados Unidos maquillada como “acuerdos comerciales”, el epílogo para ese esbirro del establishment llamado Marcos Lavagna, y la admisión patética de la manipulación de los datos inflacionarios, cuya vergonzante magnitud dejaron reducidas a las denuncias otrora contra Guillermo Moreno prácticamente a un bebé en pañales. O bien el retiro del estado como querellante en la causa del crédito concedido a Macri por el FMI, apenas un puñado de años atrás, muy a pesar de la no-memoria social y mediática para determinados ejes temáticos.
Ese dominio de la agenda incluso puede incorporar a la ofensiva de ribetes inauditos contra las autoridades de la AFA, que más allá de la espantosa manera en que se viene manejando tal institución –que los clubes de ascenso tengan de una vez coraje y levanten la mano en este aspecto- no quita que el objetivo único y último de esos ataques no sean la privatización del fútbol, conversión de los clubes sociales en sociedades anónima mediante.
Días atrás, por caso y casi sin cobertura mediática coherente y honesta, el canciller argentino firmó en Washington que se le aseguro el acceso preferencial a materias primas claves para el impulso de sus industrias automotriz, energética, tecnológica, aeronáutica, de armamento… o al mismo tiempo se nos sigue incendiando la Patagonia mientras Jamoncito se la pasa bien piolanga arriba de diversos escenarios amigables, con artista de, cuando menos, dudosos prestigios pero, como se sabe, amparados en su ultraoficialismo. Y seamos justos: Esto no es la primera vez que sucede; depende del color del cristal desde el que se los mire a unos y otros. Pero esto es lo que sucede, aquí y ahora.
El arruinador de las economías hogareñas por excelencia, me refiero al Toto Caputo como no podía ser de otro modo, se atrevió a fulminar a la industria textil nacional, cuando dijo que él jamás se había comprado ropa “acá”. Y nadie le exigió su renuncia ante tamaño escándalo. Porque todo pasa. Y porque a, por lo menos, la mitad de nuestra gente, le importan tres pitos cualquiera de estas bestialidades. A menos, claro está, que las cometiera algún “populista”.
Y aunque nos burlemos y perdamos cientos de horas y reels paveando en ridiculizar a los funcionarios que perpetran este genocidio social e industrial por goteo, lo cierto es que jamoncito sigue ocupando, cómodamente, el centro de la escena, y los demás se definen por su posición frente a él. Se sigue discutiendo lo que él propone y al ritmo que él impone. Esa confrontación controlada a su antojo por Balcarce 50, le sirve para continuar tapando el salvaje deterioro material de amplias franjas de la población. Y así imponen los temas sobre los que conversamos. A pesar de todo y todos.
Claro está que todo ello está muy lejos de perdurar “para siempre”. Pero cuanto más se prolongue en el tiempo sin padecer reveses uno tras del otro, el nivel de daño generalizado será inconmensurable y ya podemos estar en condiciones de trazar un amplio interrogante acerca de si se podrá reconstruir una nación independiente y romper las cadenas de vasallaje impuestas por el gran Imperio del hemisferio occidental. Los problemas de los de abajo van a reventar y aparecer salpicaduras por todas partes, tarde o temprano. Los daños colaterales van a ser inevitables para unos y otros en esta penosa continuidad de los mismos pasos de todas las partes intervinientes.
En cuanto al campo nacional, suponiendo y siendo muy optimista, ya rayano en la candidez dirán muchos, en un tope circunstancial de expectativas situadas en que hubiera acuerdos amplios en materia de repartos de cargos y candidaturas. De llegarse a ese mojón, ¿Supondrá eso que se alcanzarán consensos alrededor de la construcción de un programa de gobierno que impulse hacia transformaciones perdurables en materia de soberanía política y justicia social? Y por esto último no referimos ya a cualquier práctica de clientelismo ni dádivas para mantener quietos a los más postergados de nuestra tierra.
Guste o no a unos y a otros, hoy día Axel Kicillof es la figura que mayores probabilidades de alcanzar acuerdos ostenta en un amplio abanico político, ideológico, sindical y hasta empresarial. Mientras tanto, nos vemos obligados a seguir gastando líneas en advertir que hay internas que prosiguen, que se manifiestan más ladinas que incluso meses atrás, y que hace rato se transformaron más que en internas, en “externas”. Son la más firme garantía para que el indecoroso tránsito fulminante de Milei por la Rosada, tenga enfrente a poco menos que nada, al menos pensando esta “casi nada” en términos de oposición programática y políticamente cohesionada.
Por caso y en medio de semejante telaraña, ¿Se habrán puesto a pensar qué discurso les propondrán al electorado joven que les ha venido dando la espalda hace ya varias elecciones? Esos jóvenes totalmente cooptados por la prédica del emprendedurismo individualista y una demoledora pérdida de pensamiento crítico en el universo de las posverdades y las teorías conspirativas (casi siempre pergeñadas por la ultraderecha global), que antes que “volver a la liturgia populista” piensan la alternativa de emigrar. Empecemos a admitir que muchas veces nuestros arrebatos analíticos nos hacen olvidar que la sociedad es la que es… y no la que nos parece o deseamos que sea.
¿Quiénes descifrarán el laberinto para evitar el hundimiento institucional y hasta simbólico de nuestro país?
Como contraste, se puede percibir que el gobierno fascio-libertario estaría más cerca de implosionar en algún momento, cercano o no, a causa de su propio camino hacia el abismo y el acogotamiento que su propio modelo financiero conlleva, mientras se juegan todo al pleno de un imperio con tanta capacidad de daño militar y financiero como patético en su andar. Milei y su pandilla pueden tropezar feo en ese contexto por sus propios yerros, pero no porque lo empuje una fuerza masiva, y convincente.
Hay cambios profundos en las perspectivas de amplios sectores de nuestra sociedad, para los cuales ya no sirven las viejas consignas ni los oportunismos de tantísimos conservadores escondidos en ropajes nacionalistas o liberales, según cada caso.
Avanza el verano, y el pescado sigue sin vender… y nuestras contradicciones ahí están, bronceándose y sin atisbos de ser superadas.

Bueno, bueno…. El director soviético ya va asimilando la decrepitud de sus defendidos…. Peronistas, radicales, zurdos, todos estatistas a los que les paso la hora .. como dice nuestro gran líder, viejos medios con ganas de seguir gritando y obstaculizando un crecimiento que vino para quedarse!!! Bye bye Lenin…!!
Sr Dani: ya no hay soviéticos ni en China. Atrasa. El Peronismo es un hecho tan raro que hace salir debajo de las piedras a bichos resentidos…yo si soy comunista y me abrazo pensando con todos quienes aman este país y este pueblo. Ojalá lo ilumine un poco de generosidad, algo que no hallará desde esta actitud. Un dedo señala la luna…el tanto mira el dedo. Fraternalmente. Gz