Parecería ser, según un análisis, que la Corte de EE.UU. les dio un golpe a las políticas de producción y de reindustrializar su país. Y esto ocurrió al anular los aranceles a las importaciones implantados por Trump. ¿Pero es todo realmente así?
El motivo prioritario de esta “movida” arancelaria, según el propio Trump, era disminuir el déficit comercial y llevarlo a cero, es decir, exportar lo mismo que se importa, y para ello, aranceles, e inversiones en los EEUU para reindustrializar.
Años atrás, alguien fue elegido presidente, pero tras sus cuatro años de mandato sus conciudadanos no lo dejaron reelegir. Pasado ese período posterior, vuelve a ser candidato y hace campaña basado en su consigna o eslogan, «Make America Great Again», MAGA: «Haz a Estados Unidos grande otra vez». Aunque persiguiendo ese razonamiento, cuál sería la única reflexión lógica de ese planteo, «que ya no lo son más».
A su vez, prometía darle una interesante base prioritaria a la economía norteamericana. Arancelar las importaciones para reindustrializar el país.
Información oficial de Washington manifiesta que entre el 20 de enero y el 15 de diciembre de 2025, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) recaudó más de 200 mil millones de dólares en aranceles. Y que se logró gracias a más de 40 órdenes ejecutivas implementadas por la administración del presidente Donald Trump. Además, esta cifra subraya la eficacia de la CBP para promover un comercio seguro, justo y conforme a las normas, fortaleciendo así la seguridad nacional y económica de Estados Unidos. La exitosa aplicación de aranceles por parte de la CBP salvaguarda la seguridad nacional y económica.
Por su parte, Rodney Scott, el comisionado de la CBP, declaró: “Al combinar la focalización basada en inteligencia, una supervisión rigurosa y una acción rápida, estamos salvaguardando la economía estadounidense, protegiendo a las industrias estadounidenses y exigiendo responsabilidades a quienes intentan infringir nuestras leyes comerciales”.
El lunes 5 de enero de este año, a través de la Agencia EFE, nos enteramos que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el país norteamericano ha recaudado más de 600.000 millones de dólares debido a los aranceles que impuso a sus aliados comerciales como parte de la guerra comercial iniciada en abril de 2025
“Hemos recaudado, y pronto recibiremos, más de 600.000 millones de dólares en aranceles”, escribió Trump en su red Truth Social en una publicación donde reiteró sus quejas contra los “medios de noticias falsas” que “se niegan” a hablar de estos resultados.
Según la CBP, en un año la recaudación arancelaria fue de u$s 200.000 millones. ¿Y ahora, en dos meses (16 diciembre 2025 – 17 febrero 2026) el presidente Trump pretende recaudar, u$s 400.000 Millones para redondear sus u$s 600.000 millones? Esto es absolutamente falso. ¿Podemos, con estos números ser matemática y económicamente serios?
Cerrando esta etapa del círculo vicioso, la administración Trump dijo que entraban miles de millones de dólares, dando a entender que esos «miles de millones» llegaban del extranjero, lo que nunca fue cierto, ese dinero lo pagaron lo importadores para poder sacar de la aduana la mercadería importada.
¿Qué es lo que sucedió este viernes? Más allá y en oposición de lo que muchos piensan, fue una enorme derrota gubernamental. No son sólo los aranceles, antes que nada, fue una derrota política. Y la misma, seguramente va a tener algunas repercusiones económicas. La Corte Suprema de los EEUU, con 6 jueces conservadores y 3 liberales votaron 6 a 3 contra Trump.
La Corte le dijo a Trump, que él no puede hacer lo que quiera, puede hacer todo lo que está dentro de las leyes de EEUU. Al considerar ilegales los aranceles de Trump, fue porque la motivación que tuvo, y, sobre todo, el medio utilizado, es ilegal. El fallo del Supremo fue categórico.
Declaró que son ilegales los fundamentos con los que la administración Trump impuso aranceles globales y, por tanto, anuló su aplicación. La sentencia invalida tanto los gravámenes destinados a combatir el tráfico de drogas como los conocidos como ‘aranceles recíprocos’, al considerar que excedieron las facultades legales otorgadas por el Congreso.
El presidente de dicha Corte Suprema, John Roberts, subrayó que la facultad de imponer aranceles es «muy claramente una rama del poder impositivo». Recordó que la Constitución de EE.UU. otorga al Congreso, y solo a este organismo, «acceso a los bolsillos del pueblo» a través de la recaudación de impuestos. Por lo tanto, cualquier delegación de ese poder al Ejecutivo debe ser explícita y clara.
Lo que se planteaba hace un año al comenzar el actual período del mandato, era llevar la balanza comercial a un equilibrio. Pero eso ni remotamente sucedió. También ese día aparecieron los datos, más que sorprendentes. Las exportaciones caen, y las importaciones suben, y el déficit comercial es el tercer peor déficit desde 1960. Es decir, pasa exactamente lo contrario de lo que Trump buscaba.
El déficit comercial de bienes de EE.UU. se amplió en -u$s 17.3 mil millones en diciembre, hasta -u$s 70.3 mil millones, el déficit más alto desde julio de 2025.
Por lo tanto, esto eleva el déficit anual completo a -u$s 901.5 mil millones en 2025, el tercero más grande en los datos que se remontan a 1960.
Esto ocurre mientras las exportaciones cayeron -u$s 5.0 mil millones el mes pasado, hasta -u$s 287.3 mil millones, el nivel más bajo desde agosto.
Al mismo tiempo, las importaciones saltaron +u$s12.3 mil millones, hasta $357.6 mil millones, el nivel más alto desde marzo.
Ajustado por inflación, el déficit comercial de mercancías se amplió a +u$s 97.1 mil millones en diciembre, el más grande desde julio. Pese a existir una volatilidad masiva, el déficit comercial apenas cambió el año pasado.
Luego del fallo de los cortesanos, hubo declaraciones al borde del escándalo. El propio Donald Trump calificó la decisión de «profundamente decepcionante». Acusó al tribunal de haber tomado el fallo bajo la influencia de «intereses extranjeros y de un movimiento político mucho más pequeño de lo que la gente cree».
«Los países extranjeros que nos llevan años estafando están eufóricos, están muy felices» por la decisión, expresó Trump. «Bailan en las calles, pero no bailarán por mucho tiempo», aseguró. Y anunció la imposición de un gravamen comercial del 10 % para todos los países del mundo, tras la decisión del Tribunal Supremo de anular parte de sus aranceles que entrará en vigor el 24 de febrero. Hasta aquí lo decidido el viernes. Pero este sábado anunció que sus gravámenes comerciales globales aumentarán inmediatamente del 10% al 15 %.
La Casa Blanca publicó los detalles de la nueva barrera comercial y señaló en el comunicado de prensa que la imposición del arancel se debe a «emergencias nacionales ante amenazas inusuales y extraordinarias para la seguridad nacional, la política exterior o la economía de Estados Unidos». De la otra publicación de la Casa Blanca también se desprende que el arancel adicional no se aplicará a las importaciones a EE.UU. de algunos minerales críticos, recursos energéticos, recursos naturales, fertilizantes, medicamentos y ciertos tipos de productos electrónicos.
Trump también dijo: «Tengo permiso para cortar cualquier y todo comercio… puedo destruir el comercio, puedo destruir el país, incluso tengo permiso para imponer un embargo destructivo a un país extranjero… puedo hacerles cualquier cosa que quiera… tengo permiso para destruir el país, pero no puedo cobrar una pequeña tarifa.»
Es decir, le declara la guerra comercial al mundo entero de forma pareja, pero, con la salvedad que a todo lo que le falta, que son bastantes cosas, les exime de arancel. Entonces las «amenazas inusuales y extraordinarias para la seguridad nacional, la política exterior o la economía de Estados Unidos», son, pero con algunos bemoles. Quiere repetir lo que no le funcionó y parece no entenderlo.
Los problemas se van a ir acrecentando. Trump prometió la semana anterior, enviar cheques de rembolso por u$d 1.700 a cada hogar de clase media. Pero con lo que ocurrió, ahora le deberá pagar a los importadores, por lo que no va a poder contar con el dinero para cumplir con aquella.
El gobernador Pritzker @GovPritzker acaba de exigir u$s 8.6 mil millones o $s 1,700 por familia en Illinois en dinero de reembolso de aranceles del presidente Trump.
Cada estadounidense debería exigir un reembolso basado en el hecho de que los aranceles de Trump fueron un impuesto ilegal, sobre los importadores estadounidenses. Esto es culpa de Trump, no de la Corte Suprema, que simplemente ha declarado que lo que Trump hizo fue descaradamente ilegal.
La deuda de EE.UU. era de u$s 36.376.200.000.000 al 20 de enero 2025 cuando asumió el actual presidente. En un año y 31 días (27,10% del mandato) de Trump ascendió a 38 billones, 714 mil 550 millones (38.714.550.000.000). Son u$s 2.338.350.000.000 de deuda nueva. Una media de 5.905 millones diarios. Todo exclusivamente de la actual administración.
¿Está el Imperio en problemas o es todo un sistema que se está resquebrajando?

