Entrevista a Diego Spina, concejal del bloque Fuerza Patria en Morón
En un clima de absoluta camaradería, visitamos en su despacho y entrevistamos al concejal del bloque Fuerza Patria Morón, Diego Spina.
Duro, punzante, controversial y disruptivo. Lo que puede ser un material riquísimo para el análisis informativo y crítico para unos, puede ser un trago amargo para otros. Y de eso siempre se ha tratado nuestra labor, de promover debates y enriquecer el intercambio en democracia.
Así que sin mayores dilaciones, los invitamos a prestar atención a la palabra del dirigente.
Diego, sos una de las personas, probablemente o seguramente, con mayor experiencia en gestión, tanto a nivel del municipio como en la parte política y los pormenores del Concejo Deliberante. Así que una voz más que autorizada para analizar este escenario. Y como para ir de lo mayor a lo menor, de lo macro a lo micro, dentro del escenario político, económico y municipal, ¿cómo estás viendo que marcha la cuestión en el municipio de Morón?
Nosotros somos muy críticos de la situación que está atravesando el municipio, además porque lo hemos advertido en años anteriores, ya sea cuando éramos parte de la gestión como cuando dejamos de serlo, acerca de que este era un barco que naufragaba a la deriva. Fijáte que ha cambiado equipos de profesionales de excelencia para poner personajes de una profunda degradación política y moral. Lo hicieron con la Secretaría de Economía, donde trajeron un pésimo equipo de funcionamiento. Lo hicieron con Planificación Estratégica, donde sacaron a los urbanistas que históricamente han trabajado con nosotros para poner oscuros personajes como el ex dirigente del PRO, Guillermo Pascuero. Ahora afrontan además una debacle muy profunda en el sistema de salud, con desabastecimiento y con el no llamamiento de los concursos de profesionales de la salud, algo que ya fue denunciado por CICOP y por la Asociación de Profesionales del Hospital de Morón. Es decir, en términos generales, el municipio de Morón ha entrado en una debacle que hace que se perciba Morón tal como hoy se ve: con las calles rotas, oscuras, lleno de ramas, sin luminarias, sin ninguna gran obra pública que uno pueda destacar, y sin cultura al alcance de la ciudadanía. A ello debemos añadirle la incorporación, básicamente, de un mundo de pensamiento que está en las antípodas de lo que pensábamos nosotros y de lo que pensaba Lucas Ghi hace unos años atrás.
Lo que vas señalando es, cuando menos, de una gravedad enorme, máxime considerando tu conocimiento “desde adentro” de la cuestión…
Hoy (Lucas Ghi) es casi un dirigente libertario en la forma de entender el Estado. Así actúa y así gobierna. Y si a eso se le suma que los equipos que ha sumado, aparte de no saber de la cosa pública, están básicamente en contra del Estado… algunos son nefastos personajes que han sido asesores de Juan Carlos Rousselot. Esa es la gente sobre la cual se recuesta Lucas Ghi y el resultado de la gestión es esto que todos estamos viendo en Morón.
Vamos caminando esta charla entre definiciones más que contundentes. Te propongo que me amplíes: ¿cómo definís que sería, en este caso, una gestión de tipo libertaria en Morón?
Por ejemplo, nosotros siempre hemos mejorado el proyecto de la Tasa de Servicios Generales y la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene, que son los servicios por los que pagamos los moronenses. Él tiene una tendencia a hacer que los grandes sectores dejen de pagar las tasas municipales para que recaigan sobre el común de los vecinos. A los sectores de la construcción, por ejemplo, ha propuesto que del quinto piso para arriba prácticamente no paguen derechos de construcción y, sin embargo, que aquel que haga una piecita en el fondo de su casa la pague hasta un 300%. Gobierna para los sectores de la concentración económica en Morón. Esto, en el último año, se ha manifestado en un perfil de búsqueda de recursos concentrado en los sectores medios y populares de Morón, dándole ventajas a los sectores de mayor poder económico. Eso se ve en el proyecto de pago de tasas, que nosotros hemos modificado para que no sea tan injusto. Y después, desde que en el año 2024 se perdió la votación del Presupuesto 2025, nosotros le venimos pidiendo que se vote el Presupuesto 2026 para ayudar a su equipo económico, que no sabe dónde está parado, por lo menos a tener contablemente ordenadas las cuentas.
¿Y en qué anda eso?
Y bueno… Tampoco manda el Presupuesto 2026, que nosotros desde Fuerza Patria venimos reclamando. No lo manda porque prefiere tener las partidas de libre disponibilidad, generar los movimientos económicos a su antojo o al antojo del secretario de Economía y no permitir que el Concejo Deliberante, como órgano de contralor, pueda tener una participación en el ordenamiento de las cuentas. Esto es un problema político, pero también es un problema económico. Nosotros lo venimos advirtiendo. Así como en diciembre pasado no pudieron pagar las horas extras, se les complica juntar los recursos para pagar los aguinaldos. Le deben a la empresa de recolección de residuos más de 11.000 millones de pesos, con lo cual en cualquier momento se deja de prestar el servicio, si fuera por la voluntad del gobierno de Morón. Esto viene cada vez peor. Hay que ponerle un freno urgente porque, si no, nos caemos al piso directamente.
Esa partición que hubo en los bloques del Concejo Deliberante dentro del, si aún cabe decirlo, mismo espacio político con referencias provinciales y nacionales, no estaría fortaleciendo a la gestión local. Queda aún más debilitada la cartera gubernamental con esa debilidad que le ha traído algunas recientes derrotas en el ámbito legislativo…
Veamos: en un Concejo Deliberante de 24 ediles, nosotros éramos 13. Es decir que, con todas las diferencias en nuestro interior, jamás hubiéramos perdido una votación. Eso pasaba cuando nosotros conducíamos el bloque. Pase lo que pase, el oficialismo tenía las herramientas de gobierno que necesitaba. No sabemos por qué el intendente mandó a romper el bloque y decidió quedarse con solo seis concejales. Lo que hace es que él no solo queda en minoría, sino que además le regaló a los libertarios la posibilidad de ser mayoría en el Concejo Deliberante, con un interbloque de 11 concejales, y nosotros dejamos de ser la mayoría con quórum propio de 13. Eso es una torpeza que caracteriza a Lucas Ghi, pero no se entiende que nadie haya sabido decirle que lo que estaba cometiendo era básicamente un error y una infantilidad política.
Diego, ahora vamos a pasar al otro tema, que además cobró visibilidad nacional: el problema de la funcionaria a la que se le encontró una importante cantidad de droga en su hogar y que… ¿sigue prófuga?
Lo de la narcofuncionaria, como se la conoció públicamente y que aún hoy sigue prófuga, lo cual es rarísimo, ya es evidente que algún grado de protección política o judicial debe tener, es el resultado, entendemos nosotros, de la degradación moral de la que te hablaba anteriormente. Él, en su imposibilidad de gobernar, empezó a dar manotazos de ahogado. Se trajo lo peor de la política. Trajo a funcionarios de Juan Carlos Rousselot, a funcionarios de Ramiro Tagliaferro, a un lumpenaje que claramente todos los que hacemos política conocíamos. Y bueno, ¿qué deviene de eso? Una funcionaria con un ladrillo de cocaína y envoltorios para venderla. Una funcionaria que hoy está prófuga. Una secretaria, jefa directa de esa funcionaria prófuga, que es una funcionaria judicial, la doctora Laura De Peri, que está en uso de licencia en la Justicia para ser funcionaria política y que trajo a Luna Ortigoza, la funcionaria prófuga. Eso es una aberración política y un grado de impunidad que además viene después de lo que pasó con el caso de la chica Cufré, que también era empleada de la Secretaría de Seguridad, que también la trajo Ramiro Tagliaferro y sus amigos, y que trabajando en monitoreo, extorsionó hasta el suicidio al soldado que hacía la custodia en la Casa de Gobierno, en la Quinta Presidencial de Olivos. Es decir que haberse rodeado de personajes tan nefastos ha llevado a una degradación de las personas que trabajan en el Estado y que, en lugar de servir a la sociedad, se sirven del Estado. Acá asoma una degradación ética e inmoral personal, que no le impide rodearse de oscuros personajes que hacen este tipo de cosas, que trafican drogas, que extorsionan. Creemos que estos casos no fueron los últimos. Van a aparecer más casos porque se sigue rodeando cada vez más de gente muy desagradable.
¿Hacia dónde va Morón en este escenario, Diego?
Bueno, a ver, lo que nosotros vemos como prioridad es generar un frente electoral nacional desde el movimiento popular que le pueda poner un freno a Milei. Lo segundo es que lo que está pasando hoy es que el gobierno de Lucas Ghi es Milei, digamos. Tiene un parentesco no solo en la calidad de los funcionarios de los que se rodea y las personalidades que lo acompañan, sino también en su política. Todo es lo más parecido a los libertarios. Así que nosotros le tenemos que ganar a Milei y también le tenemos que ganar a Lucas en Morón, porque Morón viene en caída libre. En este contexto, nosotros aspiramos a que el representante de este mundo de pensamiento sea el exintendente Martín Sabbatella y que vuelva a gobernar Morón a partir de diciembre de 2027, porque Morón está muy mal. Por otra parte, este es un gobierno que no dialoga con las cámaras de comercio, con la industria, con las entidades intermedias ni con el periodismo. Odian al periodismo igual que lo odia Milei.
¿Reciben, en la experiencia que tienen ustedes y en los recorridos que siguen haciendo, quejas de estas cámaras a la que aludís, con respecto a estas situaciones?
Sí, sí. Hay en Morón un murmullo muy claro de lo que es la opinión pública moronense acerca de que Lucas está mal asesorado, que está mal acompañado. No habla con los sindicatos, no se convocó nunca más a la mesa paritaria. Nosotros tenemos una mesa paritaria prevista en el Estatuto de los Trabajadores Municipales. Acá no hay más mesa paritaria. No se habla con los gremios, no se habla con las confederaciones de trabajadores. Se busca, en todos los casos, uno o dos alcahuetes que le digan que sí a todo. Dejó de hablar con las universidades del distrito, con la UTN, con la Universidad de Morón. No habla más con las sociedades de fomento, con las cámaras de comercio ni con la industria. Todo el mundo dice que Lucas se aisló, que Lucas es otra persona y que su entorno lo llevó a cometer la cantidad de hechos gravísimos para el gobierno de Morón que acaba de cometer.
Pensemos lo siguiente, Diego: Para que haya un 2027 esperanzador tanto a nivel municipal como provincial y nacional, primero parecería que tiene que consolidarse un 2026, ¿no?
Nosotros estamos viviendo un 2026 muy triste, un 2026 donde nuestro movimiento y el conjunto de Fuerza Patria todavía no ha logrado perfilarse con vistas a las elecciones del año que viene. Estamos también atravesando quizás uno de los momentos más duros de nuestra historia, con la derecha gobernando y con nuestra líder política, Cristina Fernández de Kirchner, presa. Este es un hecho que será evaluado en las páginas de la historia futura, como se evaluaron los 18 años de exilio de Perón o lo que pasó con la resistencia peronista. Lo que pasa con Cristina presa también tendrá ese lugar en la historia. Muchas de las cosas que nos pasan son consecuencia de los asuntos que sufrimos. No es fácil para nuestro movimiento tener a Cristina presa porque es la conductora natural del espacio. Y encima con un Milei consolidado, muy avalado por los Estados Unidos, una persona muy prepotente, que trata con impunidad a todo el mundo y a cualquiera le dice delincuente o chorro. Todo este tipo de epítetos que utiliza hacen que, de algún modo, nuestro movimiento se sienta menoscabado en su orgullo y en la fortaleza de poder pensar intelectualmente el futuro. Nosotros creemos que tenemos que seguir peleando por lo que creemos, que tenemos que seguir pidiendo la libertad de Cristina. Está mal que algunos la quieran presa, como también está muy mal que algunos la quieran muerta o jubilada. Para nosotros sigue vigente y tiene que ser parte central de la estrategia electoral del año que viene.
Qué opinión te mereció la ausencia de Lucas Ghi en la reunión de interpelación acontecida la semana anterior en el HCD distrital. ¿Esa situación estaba dentro de los cálculos del bloque que integrás?
En verdad dudábamos de si Lucas Ghi era capaz de venir a enfrentar las preguntas… pero había muchas respuestas que no tenía para dar, y que en la interpelación quedaron en claro algunas cuestiones: Primero y principal: La prófuga sigue prófuga. Segundo, que el comunicado de prensa donde mintieron que había sido el allanamiento impulsado por la Secretaría de Seguridad, sino la subsecretaría de Prensa del municipio de Morón. Tercero, que esta persona llegó como parte de un proceso de impunidad entre una funcionaria judicial y el poder político. Cuarto, que no tenía la funcionaria actualmente prófuga ningún posgrado, ninguna formación ni ninguna militancia en políticas de Género. Todas las mentiras que quedaron al descubierto durante la interpelación no las hubiera podido sostener sin ponerse colorado el intendente Lucas Ghi.
Diego, muy claro como siempre. Una invitación a la polémica y al debate tras cada declaración que nos ofrecés. Hace falta mucho de ello al interior de nuestro pueblo. Te pido una última reflexión porque en los últimos días se han dado dos episodios que demuestran la capacidad innata de movilización popular que sigue intacta en nuestro país. Primero, después del aberrante femicidio de la chiquita de 14 años en Córdoba, con los efectos que genera el movimiento Ni Una Menos a nivel de todo el país. Y, por otro lado, las últimas 48 horas después de la muerte del Indio Solari, con la demostración de afecto que el pueblo argentino sigue teniendo por nuestros grandes líderes populares. ¿Esas movilizaciones te resultan de algún modo, esperanzadoras al constatar que esos amplios entramados sociales siguen plenamente activos?
Por supuesto. Lamentablemente es por cosas muy tristes. Por lo que pasó con Agostina en Córdoba y por la muerte de un líder popular como el Indio Solari. Son dos hechos muy dolorosos que despertaron nuevamente la organización popular. Lo de Córdoba, lo de Agostina, nosotros lo decíamos en la última sesión de interpelación. A ella la mata un empleado municipal de Córdoba, un femicida que, antes de asesinarla, había tenido una protección política y judicial por parte del Estado. Después tenemos que lamentar a las víctimas. Por eso nosotros le advertimos al gobierno de Morón que está cometiendo los mismos errores en la cobertura de personas vinculadas con la violencia de género, con el narcotráfico y con las extorsiones. Y lo otro, sí. Creo que cuando nos daban por muertos, muchas veces la gente vota. Veníamos de un final de gobierno horrible en los últimos años de Alberto Fernández y, sin duda, la antipolítica, ese personaje casi bizarro, terminó ganando las elecciones. Y yo creo que gran parte de la población no era consciente de lo que significaba votar a alguien así, simplemente porque te hace reír o porque se presenta como la antipolítica. Milei es una persona perversa desde todo punto de vista. Pero lo que no representa la política a veces lo representan otros sentimientos: el amor por un ídolo popular como el Indio o la solidaridad con las miles de chicas que siguen siendo víctimas de la impunidad del poder. Eso demuestra que existe un pueblo intacto en su capacidad de movilización y en su capacidad transformadora. Y además demuestra que muchos tienen precio, pero que la gran mayoría, que son los sectores populares, no tienen precio, no se venden. Y lo único que tenemos en la vida son las cosas que amamos, los valores que sostenemos y defendemos. Y eso no se compra con nada.
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Y pegue, y pegue, y pegue Spina pegue. A desenmascarar al doble cara…!