La seguridad volvió a ocupar un lugar central en la agenda política de Morón cuando el Ejecutivo municipal impulsó la creación de una Policía Municipal como una de sus principales respuestas frente al delito. Sin embargo, la iniciativa terminó protagonizando un desenlace inesperado: no fue debatida en el recinto y regresó a comisión por decisión consensuada de todos los bloques políticos que integran el Honorable Concejo Deliberante.

El problema no fue que el proyecto perdiera una votación. De hecho, ni siquiera llegó a esa instancia. Lo que quedó expuesto fue algo más inquietante: una iniciativa presentada como prioritaria no logró reunir el consenso necesario para ser discutida en el recinto porque el oficialismo prefirió retirarla antes que aceptar modificaciones al texto original.

Según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes legislativas consultadas, desde el tratamiento en comisión comenzaron a surgir observaciones vinculadas con aspectos de transparencia administrativa, control presupuestario y funcionamiento operativo de la futura fuerza municipal.

Entre las modificaciones planteadas figuraban precisiones sobre el gasto en combustible, la identificación de las estaciones de servicio proveedoras, el régimen de horas adicionales que percibiría el personal policial -que se sumarían a las abonadas actualmente a efectivos de la Policía Bonaerense- y otros mecanismos destinados a fortalecer el control y la profesionalización del nuevo cuerpo.

De acuerdo con integrantes del Legislativo que dialogaron con Semanario Huellas, la intención de los distintos bloques era enriquecer el expediente antes de llevarlo al recinto.

«Desde el Ejecutivo municipal llevaron un proyecto de Policía Municipal bastante desprolijo. Pasó por las comisiones para su tratamiento. Pensábamos efectuarle más modificaciones vinculadas a la transparencia, para que se especifique cuánto se gasta en nafta, cuáles son las estaciones de servicio proveedoras, cuántas son las horas que se les paga a la policía, que se suman a lo que le pagamos de horas extra a la Policía Bonaerense, y otra serie de cuestiones que tenían que ver con el profesionalismo del personal», explicó un integrante del Concejo Deliberante que participó de esas conversaciones.

La misma fuente aportó luego un dato clave para comprender por qué el expediente finalmente nunca llegó a debatirse.

«Esto se resolvió de manera consensuada. Está claro que quien debería querer tratarlo, o no tratarlo, es el oficialismo. Nosotros le íbamos a hacer algunas modificaciones, y ellos prefirieron no modificar nada; entonces aceptaron retirarlo del tratamiento de la sesión del día de hoy.»

La reconstrucción encuentra respaldo documental en la nota presentada ante la presidenta del Honorable Concejo Deliberante por las presidentas y presidentes de todos los bloques políticos, en la que solicitaron formalmente que el dictamen correspondiente al proyecto de Policía Municipal regresara a las comisiones intervinientes para continuar su tratamiento.

Es decir, el expediente no quedó frenado por una votación adversa ni por un bloqueo opositor. El consenso alcanzado entre todas las bancadas fue devolverlo a comisión ante la falta de acuerdo sobre el texto definitivo y la decisión del oficialismo de no incorporar las modificaciones propuestas.

La consecuencia inmediata fue que una de las iniciativas más relevantes anunciadas por el Ejecutivo en materia de seguridad quedó congelada antes incluso de llegar al recinto.

La situación deja abiertas varios interrogantes. Si el gobierno consideraba prioritaria la creación de la Policía Municipal, ¿por qué envió al Concejo un proyecto que todavía generaba observaciones sobre aspectos sensibles de su funcionamiento? Y si existía disposición de distintos bloques para enriquecer la propuesta mediante modificaciones, ¿por qué el oficialismo optó por retirarla en lugar de construir un texto de consenso?

Los vecinos de Morón siguen esperando respuestas frente a una problemática que no admite improvisaciones ni anuncios apresurados. La Policía Municipal fue presentada como una herramienta clave para fortalecer la seguridad en el distrito. Sin embargo, cuando llegó el momento de discutir cómo debía funcionar y bajo qué mecanismos de control iba a administrarse, la urgencia pareció perder temperatura. Algo coherente con el invierno que estamos atravesando…

En política suele decirse que los proyectos maduran en comisión. Lo ocurrido esta semana en Morón parece responder a otra lógica: la urgencia por crear una Policía Municipal duró exactamente hasta que llegó la hora de discutir cómo debía funcionar. Desde entonces, el proyecto descansa en el freezer. Veremos hasta cuándo.

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