Visitamos el Consejo Escolar de Morón para conversar con su presidenta, Mabel Mesa, una persona de muchísima experiencia y que, en los últimos días, como ya es de público conocimiento, ha atravesado una serie de sucesos poco felices que la afectan directamente y que, probablemente, también dañan a la educación pública de Morón. La decisión del municipio local de jubilarla sin previo aviso, el gradual vaciamiento según especifica tanto la entrevistada como dirigentes de la oposición que conocen muy bien todos los intersticios del Consejo, y el duro desafío por venir para la autoridad máxima de dicho ámbito clave para el desarrollo de la educación pública en el citado distrito, forman parte de la conversación que compartimos a continuación.

Mabel, te agradecemos mucho por recibirnos en tu despacho y quiero arrancar con una pregunta muy básica para que la puedas desarrollar. ¿Por qué?

Bueno, primero gracias. Gracias por estar acá, por ver lo que es el Consejo Escolar. No siempre tenemos la oportunidad de mostrarlo. Yo también me pregunto por qué. No encuentro la respuesta. Hace 19 años que estoy en el Consejo Escolar. Fui tesorera, vicepresidenta, secretaria y presidenta durante la pandemia. Terminé mi mandato y me fui. Estuve dos años afuera. El intendente me nombró asesora en Educación y trabajé con él durante ese tiempo, siempre en relación con la Provincia de Buenos Aires y articulando políticas. Cuando terminaron esos dos años, en 2024, me llama. Yo ya me había ido del Consejo para no volver. Me habían hecho despedidas en las escuelas, en todos lados, y me pide, por favor, que lo acompañe. Yo le dije que ya estaba un poco grande, que a lo mejor podía dar un paso al costado. Me respondió: «No, necesitamos a alguien como vos. Sabemos de tu trabajo y las instituciones te conocen». Entonces decidí aceptar, obviamente consultándolo con mi partido, Nuevo Encuentro. En ese momento el intendente también pertenecía a Nuevo Encuentro. Así fue como acepté el cargo y volví al Consejo Escolar. Nunca dejé de trabajar de la misma manera. Nunca las escuelas tuvieron problemas.

A ver… te empujan de una manera muy poco elegante a una situación…

«Sí. Lo voy a decir para que se entienda lo complejo del asunto. Por eso la respuesta del ‘por qué’ no la tenemos. O sí la tenemos, pero sería muy fea. Los primeros dos años de esta gestión tuvimos algunas diferencias. Surgían porque yo, al igual que la Provincia, entendía que había que poner un poco más de dinero en las escuelas provinciales. Cada vez que lo hablaba con él, me respondía que el municipio tiene un sistema educativo propio muy grande y que no podía destinar recursos a las escuelas provinciales. Articulamos algunas cuestiones y así fuimos sobrellevando los primeros dos años de la nueva gestión. El año pasado, después de las elecciones, el intendente manifestó que ya no iba a pertenecer más a Nuevo Encuentro. Entonces le pregunté quién iba a continuar en el Consejo, porque yo entendía que debía dejar mi cargo de presidenta. Sin embargo, me dijo que no veía por qué no iba a seguir yo. Ya le había ofrecido mi renuncia en dos oportunidades porque consideraba que, si el gobierno municipal cambiaba de partido político, correspondía poner el cargo a disposición. Sin embargo, me ratificó. El año pasado transitamos un año político sin internas dentro del Consejo porque todos coincidimos en que las escuelas eran la prioridad. Eso lo respeté a rajatabla. Nunca una publicación mía dañó la figura del intendente ni la de mis colaboradores. También le planteé que el sistema educativo no estaba bien gobernado en Morón y le pedí una articulación mucho más amplia con todo el municipio. Pero desde que asumí nuevamente empezaron a ocurrir hechos que demostraban que el camino iba a ser complicado. Despidieron a dos personas y después dijeron que había sido un error. Me redujeron parte del sueldo y luego también dijeron que había sido un error. Todo eso va erosionando la relación. A una de las personas principales que trabaja en el Consejo, sin avisarle ni a él ni a mí, le bajaron el sueldo de 1.800.000 a 450.000 pesos. Hace dos meses volvieron a sacar personal, como hicieron ahora con las chicas de Infraestructura y Cooperación Escolar. Me pusieron como interlocutora a la señora Estefanía Franco. Después de muchas discusiones y con el acompañamiento de los consejeros de La Libertad Avanza logramos revertir esa situación. Después vino mi jubilación. Lejos estaba yo de pensar en jubilarme cuando todavía me faltaba un año y medio, que era lo que había convenido con el intendente. Cada vez que yo le decía a Lucas: ‘El año que viene me voy’, él me respondía: ‘¿Por qué te vas a ir? Vos sos valiosa, estás bien”.

Así comenzamos esta entrevista, preguntándote justamente por qué.

Pedí tres días de licencia porque este año todavía no había tomado ninguno. Me los aprobaron. Los días 6, 7 y 8 de julio me fui. Cuando vuelvo me entero de que OCA había dejado un aviso en mi casa por una carta documento. Me quedé esperando esa carta. Pensé que tendría relación con mi jubilación. Pero no. Era un decreto correspondiente al mes anterior. Sin aviso. Sin un llamado. Sin absolutamente nada… Obviamente fui al IPS…

Vaya gesto…

Esto yo lo hablo desde lo humano. Hice todo lo que tenía que hacer para presentar los papeles. Pensé: «Bueno, ya está. Debe haber sido la última embestida contra este Consejo Escolar». Pero cuando recibo la carta documento me llama José María Ghi, hermano del intendente. Con muy buena voluntad y mucho entendimiento, porque creo que me conoce desde hace muchos años, coincidimos en armar una mesa de trabajo para seguir adelante. Sin embargo, él tampoco sabía que ya habían preparado un decreto donde me daban de baja. Entonces fui y me jubilé por horas con el decreto anterior. Porque, si no, me daban la baja y me jubilaban con la categoría más baja. Eso puede parecer una anécdota. Pero es exactamente lo mismo que hicieron con otros 170 trabajadores municipales. Sin avisarles. Sin saber si les faltaban dos meses, un año o tres meses para acceder a una jubilación más digna, sobre salarios que rondan los 450 o 500 mil pesos. Ese no es un gobierno progresista. Yo me jacto de pertenecer a Nuevo Encuentro. Me jacto de tener en cuenta a las personas. Y no hablo de cuadros políticos con cargos. Hablo de trabajadores y trabajadoras. Hablo de sindicatos. Hablo de los derechos que tienen los trabajadores. Que me hayan jubilado a mí hoy es una anécdota. Pero que al otro día vuelvan a la carga, vacíen la oficina de Infraestructura y vacíen Cooperadoras Escolares, ya no habla de Mabel Mesa. Ahí es donde salgo a decirlo.

Ahí quería llegar, Mabel. Consultando incluso con colegas tuyos y con gente de la oposición, todos hablan de un vaciamiento del Consejo Escolar. Voy a hacerte dos preguntas en una. ¿Es exagerado hablar de vaciamiento? Y, además, ¿cómo afecta esto a la educación del distrito? Por otra parte, vos pertenecés a una fuerza política progresista conocida en todo el país. ¿Cómo te sentís al ver que quienes hoy salen a respaldarte son sectores de la oposición y no el oficialismo al que acompañaste durante tantos años?

Te digo una cosa. Cuando yo entré al Consejo Escolar había alrededor de 120 personas trabajando. En ese momento nosotros administrábamos también el Servicio Alimentario Escolar. Cuando asumió la gobernadora María Eugenia Vidal hizo una prueba piloto: municipalizó ese servicio en doce distritos. Quien te habla, junto con la Unión de Consejeros Escolares Justicialistas de la Provincia de Buenos Aires, presentó una denuncia penal contra esa medida. ¿Qué produjo eso? Que el Consejo Escolar tuviera menos funciones. Pero también ocurrió otra cosa. La mayoría del personal tenía entre 25 y 30 años de antigüedad. Si hoy recorrés el Consejo Escolar vas a encontrar muy poca gente grande. ¿Por qué? Porque todos esos trabajadores se fueron jubilando. En los últimos dos años tuvimos casi veinte jubilaciones. Algunos cargos pudieron cubrirse con hijos de veteranos de Malvinas, que tienen ese derecho por ley. Hubo un solo concurso en la Provincia de Buenos Aires. Ingresaron algunas personas muy capacitadas, pero con el tiempo varias terminaron yéndose. Hoy el Consejo Escolar apenas llega a unas cuarenta personas.

Y ese personal tiene que atender áreas enormes.

Hoy el Consejo Escolar está organizado en distintas áreas. Está el área de Personal, que administra todo lo relacionado con los auxiliares de la Provincia de Buenos Aires. En Morón tenemos alrededor de mil auxiliares. Actualmente esa área funciona con apenas dos personas y media porque esas vacantes nunca fueron cubiertas. La Provincia sólo envía cargos de auxiliares para las escuelas. No envía personal administrativo para el funcionamiento del Consejo Escolar. El verdadero problema es que las personas que retiraron conforman el área de Infraestructura Escolar. Son tres trabajadoras que todos los días gestionan arreglos de estufas, recarga de matafuegos, limpieza de tanques, desagote de pozos, emergencias y obras en las escuelas. Recibimos entre treinta y cuarenta llamados diarios, que en invierno aumentan muchísimo. Ellas cargan cada reclamo en el sistema SUNA, inician los expedientes y articulan con directoras, empresas e inspectores. Es un trabajo cotidiano que muchas veces termina a las nueve de la noche. Son personas incondicionales, formadas acá, que conocen perfectamente cómo funciona cada procedimiento. Lo mismo ocurre con Cooperación Escolar, donde asesoran permanentemente a las cooperadoras. Hace seis años, junto con el intendente, definimos fortalecer el trabajo con las cooperadoras escolares y con la Federación. Tanto fue así que la Provincia terminó reconociendo la tarea de la trabajadora que hoy fue castigada por el Municipio con una reducción de sueldo a menos de la tercera parte. El año pasado esa misma trabajadora fue reconocida por el ministro Alberto Sileoni por la tarea que desarrolló con las cooperadoras escolares. Nosotros tenemos más de ciento cuarenta cooperadoras. Entonces vos me preguntás por qué ocurre todo esto. Y la verdad es que no lo sé. No cambió absolutamente nada en este Consejo. Lo único que hicimos fue tener un poco más de firmeza, a pedido de la Provincia, para exigir mejores respuestas para las escuelas públicas

Es evidente que empezó a percibirse una falta de colaboración del Municipio con el Consejo Escolar. ¿Ese camino conduce a un colapso?

Si yo me guiara por lo que dice una parte de la oposición, tendría que pensar que esto es una embestida contra mí. Y probablemente haya quienes crean eso. Ahora bien, cuando esas decisiones afectan la capacidad de respuesta que el Consejo Escolar debe brindarles a las escuelas del distrito, deja de ser una embestida contra la presidenta del Consejo Escolar. Pasa a ser una embestida contra la educación pública. Y quiero dejar absolutamente al margen de esto al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Ayer mismo trabajaron conmigo durante todo el día para tratar de encontrar una solución y lograr que el lunes, cuando empiecen a llamar las escuelas, haya alguien que pueda responderles como corresponde. Porque lo peor que puede pasar es que una escuela llame y encuentre a una persona atendiendo un teléfono sin saber qué responder. No sé siquiera si el lunes va a haber un consejero sentado a las ocho de la mañana dando esas respuestas. Por eso digo que no entiendo esta embestida. El intendente supo desde el primer día que yo no iba a abandonar mi partido político. Eso nunca estuvo oculto. Este Consejo Escolar siempre honró la investidura del intendente y también las políticas educativas de la Provincia de Buenos Aires. Y me gratifica saber que la Provincia reconoce ese trabajo. La Provincia sabe que cuando yo voy a La Plata no voy en representación de Mabel Mesa, sino del intendente de Morón. Ahora bien, también sabe que no puedo hacer más fuerza de la que hago para pedirle al intendente que acompañe al sistema educativo. Porque él me lo dijo claramente: «A mí no me pidan nada. De lo que entra acá no voy a destinar nada” (silencio elocuente de la entrevistada…)

Por otra parte, menudo comunicado hicieron circular para, desde la perspectiva del Ejecutivo local, aclarar el panorama… ¿O en vez de aclarar, oscurecieron aún más?

… Y además, es absolutamente falso. Si hay algo que yo no tengo que demostrar ante la comunidad educativa de Morón es quién soy. Eso lo saben ellos. Entran a cualquier escuela del distrito y, cuando nombran a Mabel Mesa, obtienen una respuesta. Esa trayectoria fue la que hizo que me pusieran en la lista hace tres años y que luego me ratificaran en el cargo en septiembre. Por eso hay una contradicción enorme.

Te colocaron en el supuesto rol de auxiliar…

Exacto, lo primero que dijeron en ese comunicado fue que yo había sido auxiliar. Y la verdad es que me habría honrado ser auxiliar. Pero nunca fui auxiliar. Después tuve que salir a explicar mi historia. ¿Era necesario tanto? Pero les comento: Entré a trabajar en el Estado en el año 2002, en la Dirección de Deportes de Morón. Estuve allí durante tres años. En ese momento gobernaba Martín Sabbatella. Yo todavía ni siquiera estaba afiliada políticamente. Era simplemente un ama de casa muy comprometida con la comunidad, pero que nunca había trabajado en el Estado. Fue Martín Sabbatella quien, junto con otras personas que trabajaban en el Municipio, me convocó para integrar el Consejo Escolar. Ingresé directamente como tesorera. Por eso digo que nunca fui auxiliar. En aquel momento la Provincia de Buenos Aires todavía no pagaba una dieta para los consejeros escolares. Entonces el Municipio me incorporó a planta permanente y tomé licencia por cargo electivo. Ingresé con la categoría municipal más baja. Al año siguiente el gobernador Daniel Scioli creó la dieta para los consejeros escolares. En ese momento equivalía a tres veces el sueldo municipal. Y yo, en mi ingenuidad, ni siquiera quería cobrarla… porque consideraba que Scioli no era un buen gobernador y me parecía que no correspondía. Después me hicieron entender que era una locura rechazarla.Con el paso del tiempo esa dieta se fue licuando.

¿Hasta qué punto está licuada esa dieta, Mabel?

¿Sabés cuánto gana hoy un consejero escolar? Alrededor de 900 mil pesos. Yo fui tesorera, vicepresidenta, secretaria y presidenta cobrando siempre esa dieta. Y quienes ocupamos estos cargos tenemos responsabilidad civil, administrativa y penal. Estamos permanentemente expuestos. No es un cargo que la gente quiera ocupar. Así las cosas,  cuando terminó mi mandato, el intendente volvió a convocarme. Primero me ofrecieron la Dirección de Educación: Les dije que no. Entonces me propusieron ser asesora categoría 1. Recuerdo perfectamente las palabras del intendente. Me dijo: «Vamos a darte un sueldo que te permita jubilarte dignamente, porque te lo merecés” Y así fue como pasé a cobrar como asesora categoría 1, con el objetivo de mejorar mi futura jubilación. El problema es que todavía me faltaba un año y medio para completar ese proceso.

Y con respecto al análisis que efectúan miembros de la oposición local frente a este dislate,  ¿Qué encontraste allí?

Cuando la oposición viene al Consejo Escolar muchas veces llega con una idea preconcebida. Pero cuando empieza a recorrer las oficinas y a ver cómo se trabaja acá, entiende rápidamente que esto no funciona con lógica partidaria. Los empleados trabajan para todos. una de las cosas que dicen para justificar el traslado de estas personas es que «responden a Mabel Mesa». Y no: Responden al Consejo Escolar. Hay una secretaria técnica cuya función justamente es coordinar el trabajo entre personal municipal y provincial. Los empleados municipales cumplen el horario que les corresponde. Piden licencia donde deben pedirla. Fichan. Cumplen exactamente las mismas obligaciones que cualquier trabajador. Entonces, ¿por qué dicen que son «míos»? Porque hay confianza. Porque a veces los llamo a las siete de la tarde. Porque los llamo un sábado. Porque cuando hay una emergencia siempre responden. Pero todo ese esfuerzo no es para mí. Es para las escuelas. Yo termino mi jornada y me voy a mi casa. No quiero ningún cargo. Pude haber tenido otros cargos y nunca los acepté. Y hay otra cosa que también les molesta. Tengo un partido político que me contiene, pero que nunca me exige salir a pelear ni a posicionarme en una guerra interna.

Mabel, recién dijiste algo que me parece fundamental. ¿Cuál es el límite, si es que existe, para que una disputa política interna termine llevándose todo por delante? ¿Existe hoy ese límite?

Hoy creo que no. Lamentablemente, creo que no hay límites. No los tienen.  Yo pensé que el límite iba a ser mi jubilación anticipada. Después dijeron que me había jubilado voluntariamente. Tuve que salir a mostrar la documentación. ¿Por qué tengo que salir a demostrar esas cosas? Más vale que no digan más nada. Nunca fui auxiliar, aunque me hubiera honrado serlo. No me jubilé voluntariamente, me jubilaron. Hubo una carta documento y un decreto de baja. ¿Qué más tengo que demostrar? Como contrapartida, creo que la Provincia de Buenos Aires tiene muy claro lo que significa un Consejo Escolar. Quien hoy dirige la Dirección Provincial de Consejos Escolares fue durante muchos años presidente de un Consejo Escolar. Conoce perfectamente cómo funciona este sistema. También entiendo que a la Provincia le resulta muy difícil absorber todo esto en medio de la enorme crisis que ya viene atravesando. Porque, además, se supone que Morón tiene un intendente que responde políticamente al gobernador y, por lo tanto, se espera un acompañamiento. Y el acompañamiento que se necesita, en realidad, es mínimo. No estamos hablando de una estructura enorme. Estamos hablando de no mover a cuatro personas. Son cuatro sueldos. Nada más. La empleada que más gana tiene un hijo con discapacidad, diecisiete años de antigüedad y cobra alrededor de un millón de pesos. Las demás ni siquiera llegan a los quinientos mil. En verdad la Provincia debería estar concentrada en otra cosa. Debería estar pensando, como lo está haciendo este Consejo Escolar, cómo responder el lunes cuando empiecen las clases. Cómo resolver los problemas diarios de las escuelas. Cómo continuar las obras que quedaron paralizadas. Cómo seguir gestionando recursos para el sistema educativo. Y, sin embargo, tenemos que dedicar tiempo a resolver un conflicto que nunca debería haber existido. Por eso digo que esto no es un ataque contra mí. Conmigo ya hicieron lo que querían. ¿Desacreditarme? No van a poder. Porque hay muchos años de trabajo. Puede haber personas a las que yo les resulte más simpática o menos simpática. Puede haber escuelas a las que no siempre haya podido darles una respuesta inmediata. Pero escuchar, escuché siempre a todo el mundo. Y eso la comunidad educativa lo sabe.

La última pregunta, Mabel. Y de antemano, gracias nuevamente por recibirnos y por esta conversación. Después de tantos días de versiones, comunicados y declaraciones cruzadas, era importante escuchar tu palabra de manera directa. ¿Cómo sigue esta situación de ahora en adelante?

Yo espero que prevalezcan la reflexión y la sensatez. Por pedido de la Provincia de Buenos Aires estoy terminando una nota dirigida al intendente para solicitarle que restablezca los cargos de las trabajadoras que fueron retiradas. No estoy pidiendo incorporar personal nuevo. Estoy pidiendo que vuelvan quienes ya estaban haciendo ese trabajo. No tengo absolutamente nada contra nadie. En este Consejo Escolar puede venir a trabajar una persona de cualquier espacio político. Lo que importa es la idoneidad, la capacitación, la experiencia y el conocimiento que se adquiere después de muchos años de trabajo. Eso no puede reemplazarse de un día para el otro. Las áreas que fueron vaciadas requirieron años de capacitación y hoy todo ese conocimiento está en riesgo. Si el intendente cree que las personas que desplazó responden políticamente a mí, ya se lo expliqué: que envíe personas para trabajar junto a quienes hoy desempeñan esas tareas o que solicite a la Provincia personal para capacitarse y adquirir la idoneidad necesaria. Después, si realmente necesita trasladar a esos trabajadores, que lo haga. Pero no puede traer personas nuevas y sentarlas un lunes en la oficina de Infraestructura sin que sepan cómo responder una llamada telefónica. Eso fue lo que entendieron claramente la ministra de la Provincia y el director de Consejos Escolares. Lo que espero, sinceramente, por el bien de las escuelas de Morón, es que nos dejen trabajar tranquilos. Acá no hay internas. Esta presidenta no busca perjudicar a nadie. El intendente recibe todos los meses un informe con todo lo que ocurre en este Consejo Escolar. Cada situación que se presenta y cada problema que no podemos resolver se comunica. Lo único que pedimos es recibir el mismo respeto institucional que nosotros brindamos.

No te pierdas la entrevista completa a la presidenta del Consejo Escolar de Morón, Mabel Mesa, disponible desde nuestro canal de Youtube:

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