En esta oportunidad, Semanario Huellas nos convoca, a través de este micro, para escuchar nada más y nada menos que a Eric Dolphy. Flautista, clarinetista y saxofonista, introductor del clarinete bajo en el ámbito del jazz.
Nacido en 1928 en Los Ángeles, de padres que habían emigrado de Panamá, tempranamente demostró sus dotes musicales. Así, su carrera fue creciendo a través de grandes agrupaciones y orquestas. Digamos, sin ir más lejos, que fue un músico muy querido y compañero de figuras como John Coltrane, Charles Mingus, Freddie Hubbard y muchos otros grandes intérpretes de la época.
Vamos a escuchar, en este caso, del álbum Out to Lunch!, el tema homónimo de 1964. Van a encontrar una obra representativa de lo que sería un jazz evolucionado, un claro antecedente del free jazz.
Descontento con la recepción que había tenido su arte en los Estados Unidos, en ese mismo 1964 aceptó salir de gira por Europa con el sexteto de Charles Mingus. Al finalizar esa gira, Dolphy pensaba radicarse en Europa, justamente por ese desencanto con la forma en que era recibida su música en su país.
Entonces, primero tenemos Out to Lunch!, este antecedente del free jazz, con una formación impresionante que van a poder descubrir en el video. Posteriormente vamos a escuchar, ya en su última gira junto al sexteto de Mingus, su intervención en Take the «A» Train, un clásico del jazz interpretado por una banda extraordinaria.
Van a encontrar la integración completa de ese grupo en la información que acompaña al video, y van a comprobar cómo descollaba Eric Dolphy dentro de una banda integrada por enormes músicos y de una tendencia más tradicional dentro del jazz de vanguardia.
Fue durante ese mismo año, 1964, cuando sufrió una descompensación diabética mientras se encontraba en un escenario. Los idiotas de siempre confundieron el episodio con una sobredosis y, en el hospital, directamente no lo atendieron como correspondía. Así murió, tristemente, a los 36 años, cuando todavía tenía muchísimo por ofrecer.
Sin embargo, nos dejó estos testimonios imborrables de su talento musical.
Muchachos, que lo disfruten. Que sean capaces de disfrutar no solo de la música, sino también de la vida. Hacer de la vida algo lindo es todo un arte. Háganlo, por favor.
Son épocas difíciles, pero hay que plantarle cara a la adversidad.
La seguimos la semana que viene.
