Cada 13 de septiembre, Argentina reconoce la tarea de los profesionales que preservan, organizan y acercan el conocimiento.
Cada 13 de septiembre se celebra en Argentina el Día del Bibliotecario, una fecha destinada a reconocer la labor de quienes desempeñan un papel fundamental en la educación, la cultura y el acceso al conocimiento.
Los bibliotecarios son profesionales cuya tarea excede ampliamente la organización y conservación de libros. Su trabajo acompaña los procesos educativos, facilita el acceso a la información, contribuye a la investigación científica y constituye una herramienta fundamental para promover la inclusión cultural y social.
Su presencia resulta especialmente significativa en escuelas, universidades, centros de investigación, bibliotecas populares y espacios comunitarios, donde el acceso al conocimiento puede convertirse en una oportunidad para aprender, investigar y ampliar horizontes.
En Argentina, la celebración fue establecida durante el Congreso de Bibliotecarios reunido en Santiago del Estero en 1942. Posteriormente, en 1954, la fecha fue instituida oficialmente a nivel nacional mediante el Decreto N.º 17.650/54.
A lo largo de la historia, las bibliotecas han sido espacios fundamentales para la circulación de ideas, la preservación de la memoria colectiva y la democratización del conocimiento. Detrás de cada una de ellas existe también el trabajo silencioso y especializado de quienes seleccionan, organizan, conservan y ponen a disposición de la comunidad ese patrimonio.
En esta jornada, el reconocimiento es para todos los bibliotecarios y bibliotecarias de nuestro país, por su compromiso cotidiano con la educación, la cultura y el derecho de todos a acceder al conocimiento.
