Cuando el Poder adopta medidas para recortar la Libertad de Expresión y la Libertad de Prensa, sólo queda solidarizarse con los medios/periodistas perseguidos. Desde aquí nuestro apoyo a los colegas del diario Haaretz (en hebreo: הָאָרֶץ, «La Tierra») que quieren acallar.
El periódico israelí Haaretz, fundado en 1919, es y será perseguido, ya que el gobierno liderado por Benjamín Netanyahu aprueba sanciones para ahogarlo económicamente.
Se sabe que el gobierno de Israel ha aprobado por unanimidad la propuesta del ministro de Comunicaciones, Shlomo Karai. La misma especifica que todos los organismos gubernamentales u organizaciones financiadas por el Estado no mantengan ningún contacto con Haaretz, ni publiquen en él ninguna publicación.
La oficina del ministro informó que la decisión se tomó tras numerosos artículos de la publicación «que socavan la legitimidad del Estado de Israel en el mundo y su derecho a la autodefensa».
También se dice que la decisión del gobierno estuvo influida por los recientes comentarios del editor de Haaretz, Amos Schocken, en una conferencia de prensa en Londres.
El periódico Haaretz, en sus 105 años de vida, tradicionalmente ha adoptado una posición que se puede definir como izquierdista. Varios de sus periodistas más destacados declaran abiertamente que no se consideran sionistas, y consideran al sionismo como un «tipo de imperialismo».


