Acá veremos exactamente de qué va el jazz de Cuba, con ese ingrediente, esa estridencia que poseen, y que tanto le gustaba a Dizzy Gillespie.

Espero que no sólo les guste, sino que despierte el interés de investigar más acerca de estos grandes de la música.

En una noche donde se dio el «traspaso de mando de la derecha» en Capital Federal, el «payaso sigue bailando» y los muchachos de Alí Babá seguirán haciendo sus negocitos… disfruten del jazz cubano y hagan arte de su vida.

Unidos siempre es mejor. La verdad siempre sigue estando en el otro, en contemplar aquello que le pasa al otro.

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