Al mismo tiempo que la provincia de Mendoza está atravesando una de las peores crisis hídricas históricas, los senadores apoyaron varias iniciativas mineras que habilitan exploración, explotación, y un nuevo esquema de regalías. En forma paralela, existen convenios de agua firmados con Mekorot, empresa internacional con un largo historial de control hídrico.
El gobernador Alfredo Cornejo celebró la aprobación como una señal de “previsibilidad” para los inversores, coincidiendo con los postulados que defiende el presidente Javier Milei. Todo sucedió, pese a que organismos como el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Árida (IADIZ) y la Universidad Nacional de Cuyo habían advertido sobre deficiencias en el estudio ambiental, especialmente por el impacto sobre la cuenca del Río Mendoza. Además, habían remarcado los riesgos en el agua, el suelo y la biodiversidad, además de áreas estratégicas como la vitivinicultura.
El proyecto minero PSJ Cobre Mendocino, por ejemplo, que se encuentra en Uspallata, había sido impulsado por el mencionado gobernador, y contó con el apoyo del PRO, Cambia Mendoza, parte del justicialismo, legisladores de la Unión Mendocina y el Partido Demócrata. Dicho proyecto implicaría una inversión a largo plazo, pero también, como advirtieron los manifestantes, un uso de agua en un contexto de fragilidad hídrica de la provincia.
Marcelo Giraud, geógrafo, docente de la UNCuyo e integrante de la Asamblea Popular por el Agua, había expresado: “Los riesgos que entraña esta mina son múltiples, pero el agua es lo que más preocupa al conjunto de los mendocinos, sobre todo la posibilidad de contaminación del agua que bebemos tres de cada cuatro mendocinos”.
Miles de personas se movilizaron desde Uspallata y el Valle de Uco hacia la Plaza Independencia, reclamando motivados por todas esas inquietudes.
El paquete minero se destrabó, siendo aprobado con amplias mayorías: la DIA de PSJ Cobre Mendocino obtuvo 29 votos a favor, 6 en contra y una abstención, mientras que las 27 iniciativas del Distrito Minero Occidental II y las leyes de Regalías Mineras (que redefine el cálculo, control y distribución de los fondos, establece trazabilidad obligatoria y destina una parte de los recursos a los municipios que adhieran al régimen, alineándose con la Ley Nacional de Inversiones Mineras) y del Fondo de Compensación Ambiental (para financiar acciones de mitigación y restauración cuando los responsables de daños no puedan responder) superaron los 30 apoyos.
La oposición prometió judicializaciones y los vecinos autoconvocados advirtieron nuevamente en las calles que “el agua no se negocia”, consigna que marcó una jornada que reabre un conflicto histórico en Mendoza.
Alrededor de 20 mil personas habían salido a las calles de Mendoza para repudiar la votación en el senado provincial del proyecto minero. Pero esto dejó un final abierto. La ciudadanía definió que las movilizaciones por el agua van a continuar. En el KM0 de la Ciudad de Mendoza ya se realizó un nuevo ruidazo, y también fue convocado otro en Luján de Cuyo. Y también continúan preparando acciones en el sur provincial y el Valle de Uco.


La minería NO DA TRABAJO, es sólo para que se enriquezcan unos pocos. Pagan poco por lo que se llevan y falsean las declaraciones juradas. NADIE los CONTROLA. Encima CONTAMINAN el AGUA. Quizás los mendocinos tengan su KARMA con la minería. Luego, A NO QUEJARSE.