Así, como en la imagen de portada, no. Se ven como cualquier otra persona, no pensemos que se van a ver de una forma particular, horrorosa, alejada de lo humano, como que podríamos identificarlos a simple vista.

Hoy nos toca el caso de una persona que creyó ser una destacada figura del ámbito sanitario, más precisamente del campo de la salud mental.

Un señor casado, coordinador del equipo de Trata de Personas del ministerio de Salud de la Nación en pleno uso de sus funciones, subsecretario de salud mental de un municipio del conurbano bonaerense y guardavidas con 25 años de trayectoria en una localidad de la costa atlántica. Eso en el ámbito laboral, en lo personal un buen amigo de sus amigos.

Un día llega una noticia que nadie esperaba: se suicidó.

Mensajes de despedida muy sentidos de por medio, comienza a circular información sobre las circunstancias del hecho. Primeramente que tenía problemas económicos, luego que estaba internado por motivos de salud mental.

Fueron pasando los días y resultó ser que estaba detenido.

Una versión periodística hizo circular una copia de la causa judicial que lo tenía como protagonista junto con otros cuatro varones (tres de los cuales se encuentran detenidos y el otro prófugo) en una causa de abuso sexual agravado. Es cierto que rige la presunción de inocencia, derecho que tenemos todas las personas. También es cierto que tiene derecho a no declarar sin que esto constituya presunción en su contra.

Lamentablemente nunca podremos escuchar su testimonio, porque luego de negarse a declarar, volvió a su celda y se suicidó.

La causa avanzará, la verdad material surgirá y se llegará a una sentencia. Nada de esto será posible para nuestro protagonista, porque decidió quitarse la vida. Ahorrémonos los detalles de los hechos descriptos en el expediente porque, al fin y al cabo, son hechos de abuso como pasan muchos niños y niñas al cuidado de adultos que debiendo proteger, vulneran, lastiman, dañan, sólo para satisfacer sus deseos.

Retomando entonces el título de esta nota ¿Cómo se ven los abusadores?

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