Al cumplirse un año de la condena contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el presidente de Nuevo Encuentro y ex intendente de Morón, Martín Sabbatella, reclamó su liberación y cuestionó el fallo judicial que la inhabilitó para ejercer cargos públicos.
“No puede construirse un proyecto popular aceptando esta injusticia. El compromiso debe ser que esté libre y sea candidata para representar, con toda su fuerza, los intereses del Pueblo argentino”, sostuvo el dirigente.
Sabbatella afirmó que “de manera burda el poder económico a través del partido judicial logró proscribir a Cristina” y calificó la sentencia como “un verdadero disparate jurídico”. En ese sentido, consideró que la decisión judicial privó a una parte de la ciudadanía de la posibilidad de volver a elegir a la ex mandataria.
“Esa decisión arbitraria, le quitó a millones de compatriotas a lo largo y a lo ancho de la Argentina la posibilidad de volver a elegirla. El principal objetivo fue impedir que represente nuevamente los intereses de las mayorías”, señaló. Y agregó: “La proscripción de Cristina es un ataque directo a la democracia y nadie puede permanecer indiferente a eso”.
El referente de Nuevo Encuentro también vinculó la situación judicial de la ex presidenta con una estrategia de persecución política. “No pudieron callarla ni doblegarla con la violencia, por eso recurrieron a la prisión y a la inhabilitación como herramientas de persecución política. El partido judicial actuó para garantizar los privilegios del poder económico. Lo que no lograron con las balas intentan consolidarlo con una condena injusta”, expresó.
Finalmente, al referirse al escenario político nacional, Sabbatella sostuvo que “Mientras nuestro país atraviesa un proceso de destrucción y de profundización de la crueldad, la libertad de Cristina se vuelve una demanda urgente porque es símbolo de un proyecto político que transformó la vida de millones de argentinos”. Además, remarcó que “exigir la libertad de Cristina no es solamente una consigna política, sino un deber ético de todo el campo nacional y popular. No habrá una Argentina verdaderamente justa, libre y soberana con Cristina presa y proscripta”.
